El BNG de Vigo propone que el Concello impulse comunidades energéticas locales

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) propone la creación de una Oficina Municipal de Energía con el objetivo de impulsar comunidades energéticas locales en Vigo. El frente nacionalista demanda así medidas del Concello ante la pobreza energética que afecta a miles de familias en la ciudad, donde 1 de cada 5 hogares tiene dificultades para mantener su vivienda caliente en invierno.

El portavoz municipal del BNG, Xabier P. Igrexas, defendió con estas propuestas “devolver a las viguesas y vigueses el control de este recurso básico” frente a la dependencia actual de grandes compañías eléctricas, que deciden precios y condiciones sin participación de la ciudadanía “para seguir alimentando sus lucros millonarios”.

Igrexas destacó que las comunidades energéticas locales permiten que los vecinos, colectivos y también pequeñas empresas, junto con el apoyo de las administraciones públicas, se organicen para producir y consumir energía renovable con instalaciones compartidas en cubiertas de edificios públicos y privados.

“Reduciría costes, garantizaría la estabilidad frente a las subidas de precios y promovería la solidaridad y la sostenibilidad en los barrios”, subrayó el portavoz municipal nacionalista. Una iniciativa comunitaria que además permitiría reinvertir los beneficios en el propio barrio, en proyectos de eficiencia energética, mejora de la movilidad sostenible, creación de espacios verdes y de dotaciones de uso público.

Para el Bloque esta medida contribuiría también a la reducción de las emisiones contaminantes, fomentando una ciudad más saludable, ecológica y sostenible a largo plazo, donde los vecinos participen activamente en la toma de decisiones sobre los recursos que les afectan. “Nuestro objetivo es claro: que la energía sea una herramienta de cohesión social y justicia, no un privilegio para el beneficio millonario de unas pocas empresas”, afirmó.

Oficina Municipal de Energía

De cara a poner en marcha estas comunidades energéticas, desde el frente nacionalista propusieron la creación de una Oficina Municipal de Energía. Un organismo que, avanzó Igrexas, sería el encargado de elaborar un mapa energético detallado de la ciudad, ofrecer asesoramiento técnico a los vecinos y poner en marcha medidas de apoyo, como ayudas municipales a proyectos de autoconsumo o programas de eficiencia energética.

Esta Oficina serviría como espacio de coordinación para que “cada barrio tenga voz y cada hogar pueda acceder a estos recursos de forma equitativa”, manifestó el portavoz del BNG. “Es hora de que Vigo tome el control de su futuro energético y construya barrios más justos, sostenibles y solidarios, donde los vecinos sean protagonistas de las decisiones que afectan a su vida diaria”, remachó.