El BNG desarrolla una ofensiva social e institucional contra los nuevos proyectos eólicos en la Serra da Groba

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) está desarrollando una ofensiva social e institucional contra los nuevos proyectos eólicos en la Serra da Groba. El frente nacionalista viene de presentar en el Parlamento Gallego, a través del diputado Brais Ruanova, una iniciativa para que la Xunta de Galicia deniegue la autorización para los cuatro parques previstos que afectan a los ayuntamientos de Oia, Baiona y Gondomar. Asimismo, está realizando en los tres municipios afectados una campaña de actos informativos y de recogida de alegaciones en rechazo de estos proyectos.

Ruanova denunció que los cuatro parques eólicos se pretenden instalar en uno de los espacios montañosos atlánticos “de mayor valor ecológico, paisajístico y cultural” del sur de Galicia. Advirtió de que su tramitación llega apenas dos años después de que la propia Consellería de Medio Ambiente emitiera declaraciones de impacto ambiental desfavorables para proyectos eólicos similares en la Serra da Groba, ante los impactos “críticos e irreversibles” sobre el paisaje, la biodiversidad y el patrimonio cultural.

Para el diputado nacionalista la reiteración de estos proyectos, en esta ocasión “fragmentada de forma artificial” en proyectos individuales, busca eludir controles ambientales más exigentes. “Evidencia una práctica administrativa cuestionable que vulnera el principio de precaución y la normativa de evaluación ambiental gallega, estatal y europea”, alertó.

En la misma línea se manifestaron los portavoces municipales del BNG Xosé Antonio Rodríguez (Oia), Iago Pereira (Baiona) y Manuela Rodríguez (Gondomar) subrayando el “clamor social en los ayuntamientos afectados en contra de todos los proyectos eólicos que, cada pocos años, buscan implantar en la Serra da Groba. Como evidencia señalaron las numerosas acciones y movilizaciones, las recogidas de firmas, las miles de alegaciones presentadas y el posicionamiento unánime de los ayuntamientos amenazados ante los intentos anteriores.

Criticaron que estos nuevos proyectos de “agresión ambiental” son también un claro ejemplo del “modelo depredador” que defiende el PP en la Xunta, a pesar de ser “incompatibles con un monte sostenible y protegido” como defiende el frente nacionalista. Por este motivo, anunciaron que el Bloque va a continuar plantándole cara a la amenaza eólica en la Groba.

“Son iniciativas exclusivamente especulativas, orientadas al lucro de las eléctricas, sin beneficio real para Galicia ni para las comunidades locales”, manifiestan los representantes nacionalistas del Baixo Miño y del Val Miñor.

Entre las acciones de la ofensiva, el BNG va a registrar alegaciones para que se “deniegue cualquier autorización administrativa y sean informados negativamente” los proyectos de estos cuatro parques eólicos, dentro del período de exposición pública en la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático, que finaliza el próximo 18 de marzo.

Graves impactos

Los proyectos denominados Margarita 18, Cote 25, Nao 19 y Galera 25 supondrían la instalación de cuatro aerogeneradores, de 105 metros de altura y de 149 metros de diámetro de rotor una potencia de 4,99 MW. Una afectación que se extiende también a dos circuitos de 10 kilómetros de línea de evacuación que, partiendo de Oia y pasando por Baiona, llegarían a la subestación eléctrica ubicada en la parroquia de Borreiros en Gondomar.

Desde el BNG consideran que los argumentos en contra que de estos proyectos son “contundentes y están ampliamente documentados”. Entre ellas, destacan el impacto ambiental crítico con afecciones a cursos fluviales, hábitats de interés comunitario y especies protegidas y vegetación; la amenaza al patrimonio cultural y etnográfico; y un “grave perjuicio” a actividades económicas sostenibles en una zona de aprovechamiento multifuncional del monte con actividades forestales, ganaderas, apícolas y turísticas.

Advirtieron además de que las empresas promotoras, Savanna Power y Arena Power, pretenden instalar también molinos en el entorno de Sobreiras do Faro, zona declarada espacio privado de interés natural, incluida en el catálogo de árboles singulares de Galicia.