O Rosal transforma su biblioteca en un punto de encuentro donde la infancia, las familias y la creatividad se dan la mano. Desde hace meses, el programa Venres Rebuldeiros convirtió muchas tardes del municipio en un tiempo para parar, jugar, aprender y compartir, haciendo de la cultura y del ocio educativo una experiencia colectiva que ya llegó a cientos de niños y niñas.
Dirigido a toda la familia, los Venres Rebuldeiros suman ya 18 jornadas en las que cientos de niños y niñas disfrutaron con cuentacuentos, talleres creativos, actividades musicales y juego libre. Más allá de las propuestas concretas, el programa se consolidó como un espacio de encuentro para las familias de O Rosal, donde la infancia crece jugando, creando vínculos y descubriendo el mundo en un ambiente próximo y acogedor.
La última sesión corrió a cargo de LiliEscuela, que puso música al invierno con una propuesta pensada especialmente para los más pequeños y pequeñas de la casa. La actividad se llenó de sonidos, ritmos y emociones compartidas, con familias cantando, tocando y experimentando juntas, demostrando una vez más el valor de la música como herramienta de aprendizaje y conexión emocional desde los primeros años de vida.
La alcaldesa de O Rosal, Ánxela Fernández Callís, destacó que “los Venres Rebuldeiros muestran que apostar por la infancia y por las familias es apostar por el futuro de nuestro ayuntamiento. Estos encuentros crean comunidad, fortalecen vínculos y ofrecen a los más pequeños espacios donde crecer de manera saludable y feliz”. La regidora subrayó también que “ver como cientos de niños y niñas ya participaron en el programa es la mejor prueba de que este tipo de iniciativas responden a una necesidad real de los vecinos”.

