Buenas prácticas y recomendaciones sobre tecnología para acompañar en la difícil tarea de educar

Las pantallas están en todas partes, pero el verdadero reto no es apagarlas, sino aprender a convivir con ellas de manera responsable y con toda la información en la mano. Con esta reflexión clara y directa arrancó en Tomiño la XI Semana de la Educación, una cita ya consolidada que volvió a llenar el auditorio de Goián para hablar, sin alarmismos pero con rigor, sobre uno de los grandes desafíos educativos actuales: el impacto de la tecnología en el desarrollo cognitivo de la infancia y de la adolescencia.

La pedagoga y divulgadora María Couso, creadora del proyecto Play & Fun Learning, fue la encargada de inaugurar el ciclo con la conferencia “Impacto de la tecnología en el desarrollo cognitivo de la infancia y de la adolescencia”, en la que desmontó mitos muy extendidos y dejó un mensaje claro: el problema no son las pantallas como herramienta, sino cuándo y cómo accedemos a ellas.

A lo largo de su intervención, Couso explicó de manera accesible y amena cómo funciona el cerebro infantil y adolescente, poniendo el foco en el papel de la dopamina, el sistema de recompensa y el desarrollo incompleto hasta bien entrada la edad adulta del lóbulo prefrontal, clave en el control de los impulsos. Alertó de que las consecuencias del uso excesivo de las pantallas “no son inmediatas, sino que aparecen en cascada a medio y largo plazo”, afectando a la atención, al sueño, al lenguaje, a la motricidad, a la tolerancia, a la frustración y a la salud mental.

También abordó fenómenos cada vez más frecuentes como la nomofobia, el FOMO o la dependencia de las redes sociales, especialmente entre la juventud, y puso datos encima de la mesa: consumos diarios de varias horas, uso intensivo de videojuegos y redes, y un incremento preocupante de los problemas emocionales, especialmente en niñas y adolescentes. Frente a esto, Couso presentó un decálogo de buenas prácticas y recomendaciones claras para acompañar a familias y educadores en la difícil tarea de educar, apostando por retrasar la introducción de las pantallas, evitar su uso como “chupete emocional” o crear zonas libres de tecnología.

La alcaldesa de Tomiño, Sandra González, destacó la importancia de mantener en el tiempo este espacio de reflexión compartida. “Llevar once años organizando la Semana de la Educación no es casualidad, es una apuesta firme por crear espacios de encuentro en los que familias, profesorado y vecinos puedan informarse, reflexionar y tomar decisiones más conscientes”. La regidora subrayó que “educar hoy es más complejo que nunca, y por eso desde el Concello queremos acompañar ese proceso aportando conocimiento riguroso y herramientas útiles”.

La Semana de la Educación de Tomiño se consolida así como un referente en el ámbito educativo, ofreciendo cada año conferencias de alto nivel que abordan cuestiones reales y actuales relacionadas con el bienestar emocional y la salud mental de la infancia y de la adolescencia. Un espacio para escuchar, aprender y recordar que educar no es solo enseñar contenidos, sino también ayudar a crecer con criterio, equilibrio y humanidad.

La siguiente cita será este martes 10 a las 19:00 horas con el psiquiatra y asesor del Ministerio de Sanidad Enric Armengou en una charla clave para romper con el silencio alrededor de las conductas autolesivas y del suicidio en la infancia y en la adolescencia. En el auditorio de Goián con entrada libre.