Desde Somos Nigrán manifiestan que resulta alarmante observar cómo la gestión municipal ha consolidado una hoja de ruta que prioriza el lucimiento político y las inversiones en proyectos accesorios frente a las competencias básicas y el mantenimiento del municipio. “Lo que presenciamos a diario es el síntoma de una administración que ha decidido ignorar sus pilares fundamentales: la integridad de las infraestructuras, la seguridad vial y el cuidado del entorno urbano. Es inaceptable que se destinen partidas millonarias a gastos superfluos y proyectos de estética política mientras el firme de nuestros viales se hunde bajo reparaciones superficiales que no duran ni una semana, el alumbrado público permanece inoperante en numerosos barrios dejando calles sumidas en la penumbra, y la limpieza urbana brilla por su ausencia en las zonas residenciales fuera del circuito principal”.
Sostienen que la política de “maquillaje” del Gobierno Socialista no solo afecta a la imagen del municipio, sino que pone en riesgo la seguridad y el bienestar de los vecinos/as. “Un ayuntamiento que presume de grandes inversiones en proyectos de dudosa utilidad, pero mantiene calzadas intransitables y redes eléctricas obsoletas, es una administración que ha perdido el contacto con la realidad cotidiana de sus parroquias. El descuido sistemático del asfaltado, la iluminación y el saneamiento no son cuestiones menores, sino obligaciones contractuales con los contribuyentes que están siendo desatendidas para financiar iniciativas que solo buscan la rentabilidad de una foto oficial. Cada euro invertido en lo que es visualmente impactante es un recurso que se detrae de los servicios esenciales de competencia municipal”.
Desde Somos Nigrán solicitan que el gobierno local asuma su responsabilidad y garantice unos servicios básicos de competencia municipal a la altura de lo que Nigrán se merece. “La ciudadanía está pagando religiosamente sus impuestos y, sin embargo, no ven cómo ese esfuerzo fiscal repercute en servicios de calidad que mejoren su día a día. No es admisible que el dinero público se malgaste en caprichos políticos mientras las necesidades fundamentales de nuestras calles y barrios siguen desatendidas. La prioridad de este Concello debe volver a ser, de una vez por todas, la gestión eficiente de lo que es de todos/as y para todos/as”.

