El BNG pide revisar el Plan de Movilidad de Vigo

El Bloque Nacionalista Galego (BNG) viene de demandar este viernes una revisión del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS) de Vigo. El frente nacionalista reclama un estudio de evaluación del documento, elaborado en 2014 y actualizado por última vez en 2020, ante la “falta de avances” del Gobierno local en esta materia y llama a desplegar alternativas para una ciudad menos ruidosa, saturada y contaminante.

“Doce años después de la puesta en marcha de este Plan, lo cierto es que no se perciben grandes transformaciones en lo que tiene que ver con la movilidad”, valoró el portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas. “Es momento de que el PMUS deje de ser un extenso tomo de papel mojado para avanzar hacia una ciudad en la que vivir y convivir, y no solo transitar”, defendió.

Desde el Bloque alertaron de que Vigo continúa siendo la ciudad con mayor número de vehículos per cápita de toda la península ibérica y registra cada día más de ‪300.000‬ desplazamientos, con alrededor de 90.000 coches accediendo desde otros ayuntamientos. Un volumen de tráfico que, advierten las nacionalistas, se traduce en niveles de ruido “insoportables”, por encima de los recomendados por la Organización Mundial de la Salud, para 2 de cada 3 viguesas y viguesas.

Y también en una “elevada” contaminación atmosférica, con niveles de entre 600 y ‪740.000‬ toneladas de CO2 cada año y con la presencia en el aire de partículas potencialmente tóxicas para la salud humana. Además, señalan las tasas de siniestralidad viaria, con más de 2.000 accidentes de tráfico cada año y con una cifra “muy preocupante” de atropellos.

Los desplazamientos privados duplican el transporte colectivo

El portavoz municipal del BNG destacó que casi la mitad de los desplazamientos diarios en Vigo continúan realizándose en coche o moto, una cuestión que consideró la evidencia de la “falta de avances” después de doce años de la aprobación del PMUS. Unos desplazamientos en vehículo privado que duplican el uso del transporte público colectivo, y que superan con mucha distancia los realizados a pie, en bicicleta o en vehículos de movilidad personal.

Por estos motivos, el frente nacionalista insiste en la necesidad de revisar el documento, tras seis años sin actualizar, evaluando el grado de ejecución de las medidas que se diseñaron, para desplegar alternativas al uso del coche. Una medida que, apuntan, debe ser la base para redefinir las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) aprobada por el Gobierno local. “El modelo de Abel Caballero de perímetros y multas quedó demostrado en otras urbes que es ineficaz e injusto”.

Igrexas llamó a PSOE y PP a reconsiderar su rechazo al proyecto presentando por el Bloque, a través de una moción en el Pleno de diciembre, para implantar unas ZBE que se centren en ofrecer alternativas al uso del coche particular en la ciudad, en lugar de sanciones a quien no pueda adquirir un vehículo eléctrico o híbrido. “No podemos perder esta oportunidad para apostar por un nuevo modelo de movilidad que avance hacia un Vigo más habitable, más saludable y más justo”, defendió.