La agrupación vecinal Somos Nigrán alzó hoy la voz para denunciar públicamente lo que consideran una gestión “negligente y carente de rigor” en las obras de remodelación de la rúa Mariñeiro, en Panxón. Tras observar el resultado de los trabajos en el tramo de 170 metros entre el Camiño dos Lagos y el Puerto, la formación concluye que la falta de fiscalización supone un malgasto de fondos públicos al no alcanzar los objetivos de mejora previstos.
El punto más crítico de la denuncia se centra en la altura de las nuevas aceras, que en gran parte del tramo apenas alcanzan los 3 centímetros respecto al asfalto. Para Somos Nigrán, esta ejecución técnica es un error que tendrá consecuencias inmediatas en la seguridad vial.
“Con un borde de solo 3 cm, el Concello está facilitando que los vehículos invadan el espacio peatonal sin dificultad. En una calle donde la doble fila es constante por la nula presencia policial, ahora los coches estacionarán sobre la propia acera, eliminando la accesibilidad y dificultando gravemente el tránsito de los peatones”, señalan desde la formación.
La agrupación también alerta de que, a pesar de la inversión de 462.989 euros, la obra no resuelve con eficiencia la recogida de aguas. Con la fuerte pendiente de la calle y la escasez de alcantarillas, las aceras excesivamente bajas provocarán que el agua desborde por la zona peatonal cada vez que llueva con intensidad, creando constantes molestias a los usuarios.
Somos Nigrán señala una cadena de irresponsabilidades por la falta de seguimiento de la obra. El alcalde y el concejal de Obras por su nula supervisión de los trabajos y los funcionarios de los departamentos de Obras y Servicios Urbanos, a los que acusan de no realizar la labor de fiscalización necesaria para garantizar que el resultado final fuera el adecuado.
Desde la agrupación recuerdan que esta dejadez no es un caso aislado. Citan la calle Otero Pedrayo, una obra muy costosa en territorio que ni siquiera era competencia municipal (sino de la Xunta), donde la falta de mantenimiento es desoladora: de los 30 árboles proyectados solo quedan 8 y la maleza invade una vía remodelada hace apenas un año.
Somos Nigrán quiere mostrar su total apoyo a los vecinos y vecinas de Panxón que sufren las consecuencias de una planificación deficiente y una ejecución sin la debida supervisión. “Es intolerable que se utilicen casi medio millón de euros en obras que nacen con fallos estructurales por falta de seguimiento. Exigimos que se corrijan estos errores de inmediato”, concluyen.

