La CIG valora muy positivamente la sentencia del Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) que estima el recurso del sindicato y declara la nulidad del pacto de empresa en lo relativo a la doble escala salarial aplicada en Imerys Kiln Furniture (IKF) en A Guarda, constatando que la existencia de esta doble escala es discriminatoria y vulnera el principio de igualdad retributiva. La decisión judicial ya es firme después de la inadmisión del recurso presentado por parte de la compañía en el Tribunal Supremo.
La central considera la sentencia una “victoria importante” para el personal de IKF y para la clase trabajadora en su conjunto, al dejar claro que no se puede pagar menos por el mismo trabajo. El TSXG ratifica así el argumento defendido por la CIG desde el comienzo del conflicto: que la empresa aplicó una política salarial injusta, excluyendo al personal de nueva incorporación de las mejoras económicas pactadas de las que venía disfrutando el resto del personal.
Según recoge el escrito del TSXG, no existe causa objetiva que justifique las diferencias salariales, y la práctica de la empresa supone una discriminación, vulnerando además el principio fundamental de “a igual trabajo, igual salario”. La sentencia llega tras más de tres años de conflicto en los que el personal de IKF protagonizó huelgas, concentraciones y manifestaciones multitudinarias para denunciar la doble escala.
Desde la CIG hacen hincapié en que esta doble escala salarial constituye una discriminación indirecta por razón de sexo ya que, siendo una empresa tradicionalmente masculinizada, en la que se comenzaron a incorporar mujeres, esta desigualdad afecta en mayor medida a estas. “Esta realidad quedó visible en el momento en el que se comenzó con la negociación del plan de igualdad en la empresa, proceso que culminó sin acuerdo por la apuesta de la dirección en mantener la doble escala salarial y, por tanto, la discriminación, señalan.
La CIG insta ahora a la dirección de IKF a acatar la resolución del TSXG eliminando de forma inmediata la doble escala salarial, a restituir los derechos económicos del personal afectado con la regularización de las diferencias salariales y al abono de los atrasos correspondientes; así como a comenzar un nuevo proceso de negociación del plan de igualdad con medidas efectivas y reales que incorporen a mujeres a la empresa con los mismos derechos y salarios que los hombres.
Finalmente, la central sindical reitera su compromiso con el conjunto del personal de IKF, recordando que esta victoria es fruto de la organización, de la perseverancia y de la unidad de clase. “Esta resolución supone un precedente muy relevante para el conjunto del tejido industrial gallego, ya que envía un mensaje claro a las empresas que pretenden precarizar las condiciones laborales a través de dobles escalas salariales: la discriminación no es negociable ni legal”.

