En un tenso Pleno con numeroso público, el alcalde de Nigrán evitó desacreditar al concejal de Vías y Obras, pero sin asumir tampoco personalmente las decisiones tomadas como máximo responsable del procedimiento de licitación del nuevo contrato de recogida de residuos.
El Partido Popular, solicitante del Pleno extraordinario al ser el único de la oposición con capacidad aritmética para hacerlo, presentó una propuesta en la que exigía la dimisión del concejal de Vías y Obras, emendada por el BNG en el sentido de exigir al alcalde que cesara al concejal si éste actuó al margen de su criterio. “En caso contrario, pedíamos que asumiera personalmente la responsabilidad máxima de toda la actuación en la tramitación de la licitación”. La propuesta final, con la inclusión de la enmienda, fue apoyada por el conjunto de la oposición y rechazada con los votos del gobierno municipal.
En el Pleno el BNG hizo hincapié en que la exclusión de la oferta que incumple el pliego de contratación no borra el intento de favorecerla y, sobre todo, no soluciona el problema que permanece independientemente de quien sea el adjudicatario, que es el coste innecesariamente inflado del nuevo contrato que acabará provocando que los vecinos de Nigrán paguen más de lo necesario por el servicio. “Es el negocio privado a costa de nuestros bolsillos”, indicó el portavoz municipal, Xavier Rodríguez.
En este sentido alertó de que por si no había sido suficiente la subida de las tasas provocada por el ineficiente modelo de SOGAMA, en Nigrán aún se aumentará más de lo necesario debido al incremento artificial del coste del servicio.
“Estas irregularidades no hacen sino dar la razón al BNG cuando pidió que cuando menos se valorara la posibilidad de gestión directa del servicio, petición que fue descartada sin ni siquiera estudiarla como alternativa. Sin predeterminar el resultado, solicitábamos que se analizaran seriamente las diferentes opciones para su gestión, pero esa solicitud cayó en saco roto. Desde la formación nacionalista seguiremos oponiéndonos a una licitación perjudicial para los intereses de los vecinos de Nigrán”, concluyen.

