Una moción sobre las aceras de Borreiros presentada este lunes por el Bloque Nacionalista Galego obliga al alcalde de Gondomar a salir anunciando que “están preparando un proyecto” para resolver los problemas de inseguridad viaria que padecen en la carretera principal que atraviesa esa parroquia.
La carretera en cuestión, que va del barrio de O Telleiro a Sabarís, da servicio a una zona sensible -proximidad y acceso a un colegio y un centro de día-, y con gran volumen de tráfico al ser una vía utilizada como alternativa para evitar los atascos del cruce de A Ramallosa en los desplazamientos entre Gondomar y Baiona.
La iniciativa nacionalista, que será debatida en el pleno de este jueves, “insta al gobierno local a cumplir el compromiso de solución adquirido por Ferreira hace más de seis años con los vecinos de Borreiros y que lleva incumplido hasta ahora”, explica la portavoz municipal del BNG, Manuela Rodríguez.
El único movimiento por parte del gobierno local fue la presentación, en enero de 2024 en una junta de portavoces, de un estudio técnico que contemplaba diversas soluciones para la ejecución de un itinerario peatonal en esa carretera. La propuesta para conectar Borreiros con el casco urbano de A Ramallosa daba hasta tres alternativas constructivas posibles -margen derecho, margen izquierdo o alternas- en función de cómo se acometieran las obras y los retranqueos dependiendo de la consolidación y de los elementos patrimoniales y/o tradicionales que afectaran en cada caso.
Lo que el alcalde trasladó luego fue que la propuesta, además de que tenía que ser estudiada por el departamento técnico del Concello para ver su viabilidad y encaje en el planeamiento urbanístico, iba a ser expuesta a los vecinos de Borreiros para que pudieran valorar las distintas opciones. En esa misma junta se apuntó por parte del arquitecto municipal que, dadas las normas urbanísticas vigentes y las características del itinerario, la solución posiblemente pasaría por la redacción de un plan especial. Este extremo fue valorado por el alcalde que verbalizó que se estudiaría desde el departamento de urbanismo. “Pero luego no cumplió ninguna de las dos ‘promesas’”, lamenta Rodríguez.
Dado que el horizonte temporal de la solución definitiva no parecía próximo, el BNG solicitó la implementación, a la mayor brevedad posible, de medidas transitorias de calmado de tráfico físicas, de pintado y señalización, propuesta que fue tomada en consideración por el gobierno local.
Pero con lo que no contaban ni el BNG ni los vecinos era con que esas actuaciones acabarían incrementando la peligrosidad en algunos puntos: cunetas hondas sin cubrir con riesgo de caída, espacios para los peatones más achicados, señales confusas. O lo que es peor, que según declaraciones recientes del alcalde, esa “mejora” iba a ser todo lo que se hiciera en esa carretera.
Por eso se presentó la moción, para demandar el cumplimiento de los compromisos adquiridos a la mayor brevedad posible y, de inmediato, resolver las deficiencias más salientables de las actuaciones realizadas en las obras de la supuesta mejora de la seguridad vial. Y, a la vista la reacción del alcalde, desde el BNG “celebramos el efecto de nuestra iniciativa” y que Ferreira anuncie que “está preparando un proyecto”.
Pero para el BNG “llama la atención que las imágenes con las que el alcalde acompaña el ‘anuncio’ sean las mismas que las del estudio de 2023, ese que el propio Ferreira descartaba hasta hace bien poco por problemas de encaje en las normas urbanísticas del Concello”. Aun así, por el bien de la parroquia de Borreiros, “esperamos sinceramente que el anuncio no sea una nueva promesa convertida en humo de las que acostumbra Ferreira y solicitamos que de esta vez abra el proyecto a la participación vecinal antes de aprobarlo”, trasladan.

