Este martes se instaló en la Plaza del Auditorio Reveriano Soutullo de Ponteareas la exposición “A Casa de Galicia. 50 anos da Casa de Rosalía” en la que se repasa la historia de este museo y se recuerda el hito que supuso en pleno franquismo conseguir comprar, restaurar y musealizar esta Casa gracias a la colaboración de millares de personas.
Este viernes se realizó un acto de inauguración en el que participaron el diputado de Cultura de la Diputación de Pontevedra (que financia esta exposición), Jorge Cubela; el concejal de Enseñanza y Letras, Ricardo González, y Rocío Castro, responsable de proyectos de la Fundación Rosalía de Castro.
La muestra, que se puede visitar allí hasta el 30 de septiembre, está comisariada por Pepe Barro, también autor de la museología de la Casa-Museo. Esta exposición hace un repaso por la historia de esta Casa-Museo que se abrió al público el 15 de julio de 1971, en pleno franquismo gracias a la implicación de millares de personas y entidades de todo el país y de la emigración. El Patronato Rosalía, creado en 1947, se convirtió en refugio del galleguismo, con actos, como la Misa de Rosalía en Bonaval, que eran auténticos encuentros de afirmación galleguista.
Por aquel entonces participaron cientos de personas anónimas de Galicia a partir de la propuesta de José Manuel Rey de Viana, se organizaron colectas en muchas villas y en casi todos los centros gallegos en la emigración, se unieron más de 70 ayuntamientos (incluido el de Ponteareas, que aportó 500 pesetas de la época), varios bancos, equipos de fútbol e innumerables asociaciones de todo el país.
50 años de un logro colectivo
La historia de la Casa de Rosalía es la historia de un logro colectivo. Poco después de la muerte de Rosalía la Casa da Matanza queda vacía. Después de varios intentos, es comprada en 1946 por Xosé Villar Granjel y Xosé Mosquera. El Patronato Rosalía, creado en 1947, acabó siendo refugio del galleguismo, con actos, como la Misa de Rosalía en Bonaval, que eran auténticos encuentros de afirmación galleguista. Hasta 1951 no se realizó la primera restauración, según planos de Gómez Román. Pero fue a partir de la presidencia de Sixto Seco cuando en 1971, bajo la dirección de Fernández-Albalat, cuando se pudo inaugurar como Casa-Museo el 15 de julio de ese año. Del montaje y dirección del Museo se encarga Xosé Filgueira Valverde.
La Casa da Matanza se convirtió en Casa-Museo en pleno franquismo gracias a la implicación de millares de personas y entidades de todo el país y de la emigración. A partir de la propuesta de José Manuel Rey de Viana, realizada en el Pedrón de Ouro de 1970, se inició una campaña en la que participaron cientos de personas, de manera particular y a veces anónimos, se organizaron colectas en muchas villas y en casi todos los centros gallegos en la emigración, se unieron más de 60 ayuntamientos, varios bancos, la Federación de Cajas de Ahorros, el Celta de Vigo, la Federación Gallega de Ciclismo e innumerables asociaciones de todo el país. Al final, se cosecharon un total de 994.043 pesetas en 1971.

