La alcaldesa de Ponteareas, Nava Castro, en nombre de todos los ayuntamientos acogedores, ofreció hoy una recepción oficial a las quince niñas y niños saharauis de entre 8 y 12 años que pasan este verano en los ayuntamientos de Ponteareas, Mondariz, Covelo y Salvaterra, procedentes de los campamentos de refugiados de Tinduf, donde viven en condiciones de extrema dureza.
Su estancia es posible gracias al programa solidario “Vacaciones en Paz”, gestionado por la Delegación Saharaui en Galicia y la Asociación Solidariedade Galega co Pobo Saharaui (SOGAPS) y contando con la colaboración del Concello de Ponteareas, además de la Xunta de Galicia y los restantes ayuntamientos acogedores.
El acto contó con la calurosa bienvenida institucional en la que la alcaldesa de Ponteareas, Nava Castro, estuvo acompañada por la concejala de Bienestar Social, Raquel Plana, el de Juventud, Cristian Montes, el de Comercio y Enseñanza, Ricardo González, y la concejala de Urbanismo, Silvia Fernández. Los niños del programa, los grandes protagonistas, estuvieron acompañados por la delegada de la zona de SOGAPS, Conchi Fernández, y con la presencia de algunas familias de acogida que tutelan a los menores durante los meses de julio y agosto.
La concejala de Bienestar Social, Raquel Plana, fue la encargada de abrir el acto, dando la bienvenida a los pequeños y mostrando su deseo de que la experiencia suponga para los niños “una estadía positiva y agradable, lejos de su realidad habitual”. Por su parte, Conchi Fernández, delegada de zona de SOGAPS, agradeció la estrecha colaboración del Concello, “pionero en el apoyo al programa y siendo uno de los ayuntamientos más acogedores en los difíciles primeros años”, y de toda la comunidad de O Condado-A Paradanta. Fernández recordó la “importancia de visibilizar la situación del pueblo saharaui y de mantener vivos estos lazos culturales, solidarios y afectivos” que unen a Galicia con los campamentos de refugiados de Tinduf desde hace décadas.
La alcaldesa Nava Castro, en representación de todos los ayuntamientos acogedores de O Condado y A Paradanta, destacó el compromiso histórico del municipio con este programa humanitario. “Ponteareas fue uno de los ayuntamientos pioneros en Galicia en apoyar el programa Vacaciones en Paz, ya en la época de José Castro como alcalde, y con Juan José Castro como responsable de Servicios Sociales”. El Concello “va a continuar dando su apoyo sin dudarlo, por la enorme importancia social del mismo”, señaló la regidora.
Castro subrayó que esta iniciativa reafirma los valores de solidaridad y cooperación internacional del pueblo ponteareano, convirtiendo el municipio en un espacio de bienvenida y apoyo activo. Asimismo, agradeció la generosidad de las familias de acogida, a las que definió como “el motor imprescindible de esta cadena solidaria”.
Finalmente, también aportó su testimonio, Jira Mohamed, hija de Mohamed Abdelaziz, quien fue Presidente de la República Árabe Saharaui Democrática desde 1976 y hasta 2016. Jira comenzó su intervención recordando que ya se lleva más de 40 años con este programa, de los que solo podemos “agradecer el tremendo esfuerzo para acoger a los niños como si fueran sus hijos”, con un carácter, una cultura y unas personalidades diferentes. Mohamed finalizó afirmando que el programa supone “un apoyo claro a una sociedad que quiere ser oída, que quiere ser libre, y las niñas y niños son los mejores embajadores”.
Beneficios del programa
El programa coordinado por SOGAPS, y con el que colabora el Concello, destaca por sus múltiples virtudes de carácter sanitario, social y humano, proporcionando a los menores una cobertura integral. El objetivo prioritario es alejar a los menores de las extremas temperaturas del desierto, que superan los 50 grados en verano, ofreciéndoles un clima más favorable. También que los menores reciban consultas médicas, analíticas, exámenes ópticos y atención bucodental gratuita para prevenir y tratar dolencias o carencias.
No menos importante es el acceso a una dieta variada y rica en productos frescos que ayuda a paliar los niveles de anemia y malnutrición comunes en los campamentos. Y por supuesto, el apartado de integración y aprendizaje no es menos importante, con la participación en actividades y talleres que fomentan el intercambio cultural y el desarrollo de habilidades en gallego y castellano. También actúa como un altavoz político y humano que recuerda a la comunidad internacional la situación de exilio que vive el pueblo saharaui.
Los 15 menores continuarán con su agenda de actividades y convivencia familiar en la comarca hasta finales de agosto, fecha en la que regresarán con sus familiares a los campamentos de Tinduf.

