El pleno de la corporación aprobó la adquisición de Villa Elisa, un inmueble de comienzos del siglo XX situado en la céntrica calle Ernestina Otero. El acuerdo salió adelante con los votos del PSdG-PSOE, BNG y AER, a pesar de los votos en contra del PP, y permitirá destinar 659.000 euros del remanente de tesorería para la compra. La alcaldesa, Digna Rivas, agradeció “la altura de miras del BNG, que pensó en el bien común” y reconoció que su apoyo fue “clave” para hacer realidad este proyecto. La regidora destaca que esta compra es algo beneficioso para toda la ciudadanía: “se trata de la compra de un inmueble de gran valor patrimonial en el centro de la villa que será de uso público, con un fin cultural y social”. La adquisición de Villa Elisa permite también “ganar un espacio verde anexo, abierto al público, que será un lugar de convivencia, ocio y tranquilidad en el corazón de la villa”, explica la alcaldesa.
La parcela tiene unos 3.500 m2, con una superficie construida de más de 700 m2. Rivas se mostró muy satisfecha con esta “inversión estratégica” para Redondela, que garantiza un servicio a los ciudadanos y preserva el patrimonio de Redondela. “No podíamos dejar escapar esta oportunidad, toda vez que el Concello tiene capacidad económica para adquirir el edificio”, apunta la alcaldesa. Roberto Villar, concejal de Infraestructuras y Sostenibilidad, hizo hincapié en el apoyo social de la propuesta “que cuenta con el respaldo mayoritario de los vecinos”.
El gobierno local lamentó la negativa del grupo popular a una propuesta que es “muy positiva para el conjunto de la ciudadanía”.
La adquisición de Villa Elisa va a permitir transformar un gran espacio en el centro de la villa, en la avenida Ernestina Otero, donde el Concello tiene en marcha ya la renovación de la conocida como “Praza da Petanca”. Este espacio de 2.300 m2 acogerá una nueva área cultural y de ocio con una plaza renovada, auditorio al aire libre y un ascensor que conectará con la parte alta de la calle Subida á Estación. Estas obras se realizarán a través del Plan Extra de la Diputación. El edificio “Granxa da Lima”, adquirido por Zona Franca, acogerá un vivero de empresas.

