Los auténticos “autos locos” regresaron este viernes a Camos para dejar imágenes delirantes en esta parroquia que se puede considerar la auténtica cuna de los “carros de bolas” en Galicia (nombre que se le otorga a estos artefactos tradicionales construidos con rodamientos mecánicos con la función de ruedas). Concello de Nigrán y Asociación Cultural “A Camoesa” ofrecieron la XVII Bajada en la calle San Roque y Xuncido con 70 carrilanas inscritas.
Millares de personas de toda la provincia acuden cada año a presenciar las hilarantes estampas que deja esta prueba. El espectáculo, que por segunda vez se retransmitió en streaming, comenzó con una primera bajada de entrenamiento y, a continuación, la competición oficial con sendas mangas cronometradas. El recorrido se mantuvo igual que el año pasado para mantener la espectacularidad, saliendo del Torreiro de San Roque para girar a la izquierda en la calle Xuncido (barrio de Balinfra) y afrontar ahí un desnivel aún mayor, con una rasante y una horquilla en el trazado de 90 grados en la propia meta.
El mejor tiempo alcanzado por cada bólido es el que cuenta para confeccionar los resultados finales de una clasificación que se divide en modalidad individual y colectiva repartida a su vez en dos categorías, los de rodamientos tradicionales de bolas y los no tradicionales (modalidad de neumáticas, karts, drift trike, skeleton, longboard, street luge, gravity bike y speed trike). A mayores, el jurado premió al carro más elaborado, al más divertido, al más chapuzas, al participante más joven, al más veterano y un premio especial.
En total, la distancia es 1 km de longitud con un desnivel del 80% y los federados la completan en un minuto escaso, ya que “vuelan” a casi 100 km/hora y, en el caso de los más artesanales, a 80 km/hora. La mayoría de los carros de bolas tradicionales inscritos son de la comarca, y entre ellos figuran un camión y un tractor de la película “Cars”, una bañera, un contenedor, el platillo volante de E.T., Doraemon y sus amigos, o un autobús con personajes de “Buscando a Nemo”.
Los que participaron por libre compitieron en función de la originalidad en la construcción. Estos premios de los no federados se limitan a los carros de bolas (vehículos que se desplazan a través de rodamientos) con el objetivo de potenciar esta construcción primitiva. El premio a la carrilana más elaborada fue para “Cars”, mientras que el trofeo a la más divertida recayó en “La Bañera”. El premio a la más “chapucera” fue para “Contenedor”.
Además, se entregaron tres premios especiales, a Esteban González, de 51 años, el más veterano de la bajada, a Bryan Figueroa, de años, como el participante más joven, y al “Platillo Volante ET”.
Esta prueba de carrilanas en Camos fue realizada por vez primera en 1985, siendo la más antigua de Galicia de la que se tenga conocimiento. Las carrilanas forman parte de la tradición popular de Camos, siendo uno de los “juguetes artesanales” más apreciados por la chavalada de la parroquia.

