El Auditorio del Centro Dotacional de Torroso vivió en la tarde de ayer una jornada inolvidable con la celebración de la VII edición del Festival Abrente Folk, que en esta ocasión estuvo marcada por un emotivo y merecido homenaje a las primeras gaiteras del Concello de Mos, mujeres pioneras que rompieron barreras en un tiempo en el que tocar la gaita era, mayoritariamente, territorio masculino.
Organizado por el Círculo Cultural Abrente, en colaboración con el Concello de Mos, la Diputación de Pontevedra y la Comunidad de Montes de Torroso, el festival llenó el auditorio y los corazones de las personas asistentes con un acto de reconocimiento a la fuerza, valentía y legado de estas mujeres que abrieron camino.
Por primera vez en la historia, estas 15 mujeres gaiteras -que comenzaron a tocar entre los años 1976 y 1984- subieron juntas a un escenario para compartir su música con el público. Un momento lleno de emoción y orgullo que puso en pie al auditorio e hizo visible la importancia de su labor en la transmisión y dignificación de nuestra cultura tradicional.
Las homenajeadas fueron:
- María Teresa Álvarez Alonso
- Consuelo Alonso Alonso
- María Belén Campo Cabaleiro
- María Mercedes Lago Barciela
- María del Carmen Pascual Lago
- Pilar Campo Areal
- Rocío Lago Fernández
- Alicia Loureiro Insua
- Pilar Alonso Lorenzo
- Concepción Pampillón Campo
- Guadalupe Fontaneda Montes
- Charo Barciela Castro
- Pastora Pichel Bugarín
- Alicia Campos Lorenzo
- Rocío Alonso Pérez
El acto destacó también por su carácter simbólico: reivindicar el papel silenciado de las mujeres en la tradición musical gallega, reconociendo su contribución fundamental a la transmisión oral y a la supervivencia de nuestra identidad cultural.
El programa musical del festival se completó con actuaciones del Grupo de Baile Ruada, de las Pandereteiras Flores Mareliñas, del grupo de baile Penediños, de la banda de gaitas Veira do Río, del grupo de gaitas Son do Abrente y del Coro Galego do Abrente.
Desde el Círculo Cultural Abrente, organizador del evento, destacan que esta edición fue un acto de justicia histórica, un reconocimiento a las que abrieron puertas y dejaron una huella honda en nuestra música tradicional. “Sin ellas, la gaita gallega no sonaría hoy con tanta libertad ni con tanta alma femenina”, apuntan.


