La Diputación de Pontevedra acaba de anunciar la liquidación de los importes del IBI de la AP-9 a una docena de ayuntamientos por los que pasa esta autopista y que han delegado en el ORAL la gestión de este impuesto. Un impuesto que asciende hasta los 702.000 euros y que corresponde al período de cobro de agosto a diciembre del año 2023.
Son 12 ayuntamientos, en concreto Barro, Caldas de Reis, Meis, Moaña, Mos, Poio, Pontecesures, O Porriño, Portas, Tui, Valga y Vilaboa, los que reciben cuantías que van de los 1.350 euros de Meis hasta los 151.630 euros de Vilaboa. El presidente provincial, Luis López, recordó que “una vez expiró la bonificación que la AP-9 tenía sobre este impuesto, en la Diputación nos pusimos manos a la obra para que los ayuntamientos recaudaran el importe que le corresponde, nada más y nada menos”.
Una reclamación que ya trasladó a los alcaldes y alcaldesas de estos 12 ayuntamientos en una reunión celebrada en el Pazo provincial el pasado 10 de abril, y que ahora, “gracias a la gestión de la Diputación, los Concellos percibieron ya los ingresos que le corresponden por el paso de la AP-9 para revertirlos en mejoras para los vecinos”, celebró. Estos más de 700.000 euros se suman al aumento de la recaudación de 1,9 millones de euros anuales debido a la finalización de las bonificaciones del 95% en el IBI del que se beneficiaba la autopista conforme a una Ley de 1972.

