El Bloque Nacionalista Galego (BNG) de Vigo denunció hoy que el Gobierno municipal continúa realizando podas en árboles urbanos en pleno período de nidificación de las aves, concretamente en el Parque de Castrelos, una actuación que califica de “ambientalmente irresponsable” y “científicamente injustificable”.
El portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas, advirtió de que este tipo de intervenciones tienen un impacto ecológico inmediato y acumulativo en un contexto en el que la biodiversidad urbana ya se encuentra fuertemente presionada en la ciudad. “Estamos hablando de una práctica que puede provocar la destrucción de nidos, huevos y pollos, o el abandono de las crías por el estrés y la perturbación de las intervenciones humanas”, señaló.
Según explicó Igrexas, la evidencia científica es clara al respecto: las podas realizadas durante el ciclo reproductivo de las aves reducen el éxito reproductivo y provocan la reducción de las poblaciones urbanas, ya de por sí afectadas por la pérdida y fragmentación de su hábitat. “No existe ninguna justificación técnica ni ambiental para actuar en estas fechas”, afirmó.
“Nefasta gestión del arbolado”
El BNG subraya además que el arbolado urbano cumple funciones ecológicas esenciales de refugio, alimentación y conectividad ecológica, especialmente relevantes durante la época de cría. “Ignorar los períodos biológicos de las especies es una muestra más de la negligente gestión del verde urbano por parte del Gobierno del alcalde-leñador”, criticó Igrexas, quien encuadró esta actuación en las prácticas habituales del ejecutivo local, alejadas de las buenas prácticas recomendadas por la literatura científica y por la normativa ambiental.
En este sentido, el portavoz municipal nacionalista enfatizó que este hecho no es aislado, sino que forma parte de un “modelo reiterado de nefasta gestión del arbolado en Vigo”, marcado por podas abusivas, intervenciones agresivas e incluso talas injustificadas que están deteriorando el patrimonio verde y la calidad de vida en el conjunto de la ciudad.
El Bloque volvió a poner el foco también en la ausencia de un verdadero Plan de Poda, al considerar que el documento actual no cumple los mínimos técnicos exigibles. “No existe planificación real ni respeto por los ciclos biológicos de las especies, que deberían ser un principio básico en cualquier gestión moderna del verde urbano”, señalan.
Cambio de modelo
Igrexas apostó por un modelo alternativo de ciudad, “un Nuevo Vigo más sostenible, mucho más verde y más respetuoso con la biodiversidad”, en el que el arbolado no sea tratado como elementos decorativos prescindibles, sino como infraestructura ecológica esencial.
Por ello, el frente nacionalista exige al Gobierno local que cese inmediatamente todas las podas durante el período de nidificación, que establezca controles efectivos previos para detectar y proteger nidos activos y que proceda a una revisión integral del modelo de gestión del arbolado urbano, al que califican de “ambientalmente insostenible”.

