El grupo municipal del PP de Gondomar revela que el Concello, y principalmente el alcalde Francisco Ferreira, se sigue resistiendo a verificar a la Xunta de Galicia el supuesto sobrecoste de las obras de urbanización de la fase 1 del polígono industrial de A Pasaxe y teme por el futuro de estos trabajos por los consecuentes problemas de financiación.
En este sentido, los populares indicaron que la Xunta, el pasado mes de enero, solicitó un certificado de Intervención que documentara y diera veracidad a ese incremento de precios, cifrado en 2.242.932 euros y que elevaría el presupuesto hasta los 5 millones de euros.
Dicho certificado no existe, según confirmaron desde el PP de Gondomar, puesto que el propio departamento municipal, tras hacer una exhaustiva cronología de la documentación aportada por la empresa adjudicataria, especificó que “no se puede enviar ese certificado, puesto que no hay ninguna aportación en la que se verifique la nueva cuantificación y revisión de precios”.
Por ello, el PP gondomareño indicó que el alcalde respondió a la Xunta durante todo el mes de enero remitiendo el expediente de esta iniciativa empresarial desde que en 2016 el proyecto se dividió en dos fases, pasando por la adjudicación de las obras en 2021, los problemas judiciales, las actas de replanteo de 2023 y los desestimientos de la empresa hasta que se iniciaron, supuestamente, las obras el pasado mes de octubre.
Sin embargo, en el plazo de un mes dado por la Xunta no remitió la certificación del sobrecoste, “que es algo que no entendemos, ya que, si no hubiera nada que ocultar y el interés en apoyar a los empresarios y legalizar y urbanizar el polígono fuera real por parte de Ferreira y el PSOE de Gondomar, no tendría ningún inconveniente en remitirlo”, según apostilló la portavoz popular, Paula Bouzós.
Ante esta situación, la concejala del PP desveló que la Xunta, que quiere colaborar económicamente con esta obra, ha remitido un nuevo requerimiento pidiendo la justificación y veracidad de este sobrecoste, para lo cual concede un nuevo plazo de 15 días.
“La situación de A Pasaxe se está volviendo insostenible, con un alcalde que sigue en su huida hacia adelante, que le dice a los empresarios que todo está arreglado, aunque nada más lejos de la realidad, y que está poniendo en riesgo la ejecución de estas obras por su negativa a explicar cómo un proyecto de 2,8 millones se incrementa hasta los 5 millones, por lo que creemos que algo tiene que ocultar o, por el contrario, se trataría de una gestión nefasta”, indicó la edil.
Paula Bouzós quiso agradecer la “comprensión y paciencia” de la Xunta con las malas artes de Francisco Ferreira y alabó su “sensibilidad” con Gondomar y con los empresarios de A Pasaxe, “ya que lo normal, tras ocho años mareando la perdiz, es que abandonaran su interés en esta iniciativa, pero lejos de ello han reafirmado su compromiso de colaborar económicamente, e incluso de ayudar a los empresarios si, cuando se ejecute la obra, se producen incidencias con el precio”. Por ello, exigió a Ferreira que remita, de una vez por todas, la certificación de los técnicos de este sobrecoste.

