La puesta en marcha de la Rede de Varamentos de Galicia-REVARGAL fue posible con la puesta en marcha en el año 1990 de la Coordinadora para o Estudo dos Mamíferos Mariños (CEMMA) y la fundación como asociación en el 1992.
En la actualidad REVARGAL cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad y Ministerio para la Transición Ecológica, mediante el proyecto REVARGAL que es financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), y con el apoyo de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural, de la Consellería de Medio Ambiente e Cambio Climático de la Xunta de Galicia.
Para coordinar y llevar a cabo este trabajo, CEMMA cuenta con las autorizaciones pertinentes de la Xunta de Galicia y del Ministerio para la Transición Ecológica, dado que las especies que maneja están protegidas. Las Unidades Móviles de la CEMMA mantienen una atención permanente de los avisos de varamientos para el caso de asistencia inmediata frente a cualquier eventualidad. Para eso cuenta con el número activo 24 horas 686989008 y con la conexión directa con el teléfono de emergencias 112 SOS Galicia.
Varamientos 2024
Durante estas primeras semanas del año, los técnicos de la CEMMA estuvieron revisando y cribando todos y cada uno de los registros del 2024 concluyendo que el número de varamientos registrados en Galicia en el pasado año fue de 689 ejemplares en total: 614 cetáceos (89%), 6 pinnípedos (1%), 32 tortugas (5%), 23 tiburones (3%), y 14 nutrias (2%). Además, también fueron registrados 17 pescados de diferentes especies (atún, pescado espada y pescado rueda). El 69% de los registros se concentraron en la costa al sur de Fisterra, y solo el 31% al norte.
Estas cifras, que siguen la línea del año 2023, que había finalizado con 697 varamientos (cetáceos, pinnípedos, tortugas, tiburones y nutrias), además de 17 pescados de otras especies, y que suponen un incremento espectacular con respecto a cualquier año anterior al 2022 y suponen más del doble de la media anual situada en los 270 ejemplares entre 1990-2022.
Por ayuntamientos, habitualmente es Ribeira el que registra más frecuencia, en el 2024 tuvo casi 60 registros. Superan los 30 ejemplares anuales los siguientes ayuntamientos: Muros, O Grove, Porto do Son y Sanxenxo. Superan los 20 ejemplares al año los ayuntamientos: A Coruña, Bueu, Carnota, Ferrol, Fisterra y Vigo. Los ayuntamientos que anualmente registran el mayor número de registros se encuentran orientados al mar abierto o en las bocas de las Rías, hacia el interior de las Rías va descendiendo el número de varamientos.
La mayoría de los ejemplares varados corresponden al delfín común, Delphinus delphis, que con 614 individuos, representando el 74% de los cetáceos, tuvo un incremento semejante al ya registrado el año anterior, y quintuplicando la media anterior a 2022.
Seguido del arroaz, Tursiops truncatus, que con 46 ejemplares en el 2024 (8% de los cetáceos) esta especie casi triplicó la media anual de los años anteriores. En cambio, otras especies como el caldeirón, Globicephala melas y el arroaz echo, Grampus griseus, especies relativamente frecuentes en el pasado fueron registrados varados en muy baja frecuencia, menos del 1%. Una parte de los ejemplares, 9%, no fueron identificados por su estado o porque no pudieron ser examinados.
En 2024 destacó el alto número de tortugas marinas inscritas, sobre todo tortuga marina común. De estos animales, 10 tortugas tuvieron que ser trasladadas a rehabilitación; 8 de estas tortugas ya fueron liberadas. Además, también completaron su rehabilitación otras 5 tortugas que habían ingresado en 2023. Semejante situación con las tortugas se dio en todo el Norte Cantábrico.
La mayoría de los cetáceos aparecieron varados muertos y muchos de ellos en avanzado estado de descomposición por lo que se desconoce la causa de la muerte. El 10% fueron registrados con vida, pero el alto número hace que las cifras sean desorbitadas, con 70 ejemplares vivos que fueron reintroducidos en el mar y que sobrevivieron en la mayor parte de los casos.
En este 2024 no fueron ingresados lobos marinos para rehabilitación. Cabe destacar el paso por nuestra costa del lobo marino OZA, que no fue preciso recoger, y finalizó desplazándose a la costa portuguesa antes del verano y sigue en este momento por la costa andaluza.
El 42,1% de los cetáceos que aparecieron en buen estado para ser valorados, más del 30% presentaban indicios de muerte por captura accidental en faenas pesqueras e incluso algunos fueron entregados a la Rede de Varamentos para su estudio, en el caso del delfín común esta proporción asciende hasta el 50%. Otros ejemplares presentaban indicios de mortalidad a causa de enfermedades naturales.
Desestacionalización y cambio de tendencia
El fuerte incremento de los varamientos en verano en estos dos últimos años muestra un cambio de tendencia de manera que no se observa la estacionalización, de los años anteriores con cumbres de varamientos en los meses de invierno, siendo ahora también muy alta la frecuencia de varamientos en los meses de julio y agosto, lo que hace pensar que se deban a otra causa que ya no es el mal tiempo en el mar, a pesar de que la mayor parte de las muertes está relacionada con las capturas accidentales.
Este cambio de tendencia puede venir dado por el alto incremento de la presencia de los delfines comunes que observamos muy cerca de la costa y en el interior de las rías en verano lo que ocasiona muchos varamientos de diferente tipo y provoca que no descienda el número de varamientos en verano, como era habitual en otros años.
Entre las causas que podemos encontrar están las enfermedades y la muerte de delfines por agotamiento extremo puesto que llegan de lugares lejanos extenuados y sin comer. Esta situación nos hace ver que se están produciendo cambios muy rápidos en el océano que los animales no son quien de asimilar, su resiliencia es llevada al límite y muchos no son capaces de superar las dificultades
Agradecimientos
Cabe destacar la labor de las Agrupaciones de Protección Civil de los ayuntamientos, Agentes Ambientales del Ministerio y Guardería de Medio Ambiente de la Xunta de Galicia que colaboran estrechamente con la CEMMA en la detección y en la asistencia en primera instancia a los ejemplares varados.





