El BNG de Vigo interpelará en el Pleno al Gobierno municipal por los incumplimientos de Vitrasa

Ante los reiterados y flagrantes incumplimientos del pliego concesional y de las condiciones en las que se acordó la última prórroga en favor de Vitrasa, y ante la falta de respuesta oficial, el Bloque Nacionalista Galego viene de anunciar que interpelará al Gobierno municipal de Abel Caballero en el próximo Pleno a respecto de si han previsto adoptar alguna medida ante el hecho de que Vitrasa tenga pendiente la renovación obligatoria de 27 nuevos vehículos al tiempo que siguen circulando buses que exceden el límite de 12 años de antigüedad.

“¿Hasta cuándo va a seguir mirando para otro lado el Concello mientras Vitrasa precariza un servicio absolutamente esencial como es el bus urbano? ¿Cuánto más va a durar la política de barra libre con la que le agasaja el Gobierno de Caballero después de entregarle cerca de 50 millones de euros en subvenciones e indemnizaciones en los últimos cinco años?”, se preguntó el portavoz municipal del BNG de Vigo, Xabier P. Igrexas.

Igrexas denunció que este 2024 finaliza con 250 frecuencias menos de autobús de las existentes antes de la pandemia de la Covid, con modificaciones unilaterales de los horarios y con un mapa de líneas obsoleto. “Y lo que es más grave, con la total opacidad por parte del Gobierno local que se niega a dar a conocer las conclusiones de su ‘estudio’ clandestino para la remodelación del servicio de bus por lo que las viguesas y vigueses pagamos casi 320 mil euros”, afeó.

Propósito de año nuevo

A pocos días del cambio de año el portavoz municipal nacionalista demanda de Abel Caballero un “buen propósito” para el 2025: “que deje de castigar a la mayor ciudad de Galicia con un pésimo servicio de autobús”.

“Porque las viguesas y vigueses precisan y merecen de mucho más que buses turísticos y trenecitos para ver las luces”, aseveró. “Precisan y merecen de un servicio de bus en condiciones, con muchas más frecuencias, mejores horarios, un mapa de líneas que conecte toda la ciudad, y que sea una alternativa real al uso del coche, con un servicio que deje de ser un suculento negocio privado y se gestione desde lo público a través de una empresa municipal”.