La innovación tecnológica tiene raíces firmes en O Porriño. La carpintería Joyla, con más de dos décadas de experiencia, acaba de dar un salto cualitativo con la modernización y actualización de su equipamiento, unas obras de mejora financiadas a través de Galicia Suroeste en el marco de las ayudas de la Medida Leader para proyectos productivos en la convocatoria 2023-2024.
La presidenta del grupo de desarrollo rural, Sandra González, y el alcalde de O Porriño, Alejandro Lorenzo, visitaron este jueves las renovadas instalaciones de la carpintería para conocer de primera mano el impacto de esta modernización y destacar la relevancia de los proyectos financiados por la Medida Leader para el tejido productivo y social del territorio. Con una ayuda del Leader de 33.000 euros, el 45% de la inversión total de las obras, se permitió consolidar 16,5 puestos de trabajo y crear tres nuevos contratos indefinidos a jornada completa.
Sandra González subrayó el impacto positivo de este proyecto en el tejido productivo local. “Este tipo de iniciativas demuestran lo que significa apostar por nuestro rural: crecimiento económico, estabilidad laboral y excelencia en los productos. La apuesta firme de Galicia Suroeste y la Medida Leader por la excelencia y la competitividad garantiza que el tejido empresarial del territorio continúe creciendo y fortaleciendo nuestro rural”, destacó la presidenta.
Por su parte, el alcalde porriñés destacó el orgullo que supone para el municipio ver como empresas locales apuestan por quedarse en el rural y contribuir a su desarrollo económico y social. “Proyectos como este demuestran que el rural no solo es una opción viable, sino que también es un lugar de oportunidades. Joyla es un ejemplo de cómo reinventarse, apostar por la modernización e invertir en innovación puede ser la clave para continuar creciendo y consolidarse como referente en el sector tanto a nivel nacional como internacional”, resaltó Lorenzo.
El proyecto consistió en la adquisición de una cabina de presurización que permite captar, aspirar, filtrar y secar las pinturas y lacas de los diferentes procesos de recubrimiento. Un espacio cerrado que mantiene aislado el proceso de pintado, evitando la entrada de polvo y la contaminación del exterior. Un nuevo equipamiento que permite mejorar los acabados en el recubrimiento de las piezas al tiempo que se mejoran las condiciones de seguridad e higiene del equipo humano, un valor añadido para la empresa.
Con estas incorporaciones, Joyla elimina procesos manuales que suponían un sobrecoste económico y de tiempo y camina hacia la tecnificación para aumentar la competitividad, eficiencia y eficacia y reforzar su posicionamiento como referente en el sector, integrando tradición, modernidad y un profundo compromiso con la satisfacción de sus clientes y con el tejido económico local.

