Un lustro premiando los mejores expedientes femeninos de la UVigo en Ciencias e Ingeniería

En septiembre de 2021, cuando aún restaba casi un año para que se declarara el fin de la pandemia, nacían los Premios GirlGeekCovid, una iniciativa de la Cátedra de Feminismos 4.0 DEPO-UVigo, con el objetivo de fomentar la presencia de mujeres en el campo científico y tecnológico. Cinco años y 16 premiadas después, los galardones reconocieron hoy los mejores expedientes femeninos de la Universidade de Vigo del curso 2023/2024 en dos categorías: estudios de Ciencias y de Ingeniería y Arquitectura, con dos primeros premios de 2000 euros y dos accésits de 1000.

Así, en un acto celebrado este mediodía en la sede de la Diputación de Pontevedra en Vigo, Daniela Sanz Toucedo, estudiante de Ingeniería de Telecomunicaciones, recibió el primer premio en la rama de Ingeniería y Arquitectura, mientras que Iliana Durán Alonso, estudiante del Máster de Biotecnología Avanzada, fue la galardonada con el primer premio en Ciencias y Ciencias de la Salud. Por su parte, Noa Álvarez Montes, ingeniera biomédica, especializada en el área de Ciencia y Tecnología de Materiales, y Sarai Moledo Rodríguez, graduada en Biología y estudiante del Máster de Genómica y Genética, recibieron los accésits en Ingeniería y Arquitectura y Ciencias y Ciencias de la Salud, respectivamente.

El rector de la Universidade de Vigo, Manuel Reigosa, y la diputada de Igualdad y Bienestar Social, Sandra Bastos, fueron los encargados de entregar unos galardones a las premiadas, “nacidos de la necesidad de reconocer la excelencia de los currículos de las mujeres en las carreras STEM”, dijo Bastos, que incidió en la importancia del liderazgo femenino en estos ámbitos para poder finalizar con la brecha de género. “Enhorabuena por vuestros currículos y gracias por ser un ejemplo y un referente para las nuevas generaciones”, dijo la diputada provincial a las premiadas. Por su parte, el rector de la UVigo, agradeció la colaboración de la Diputación en la organización de estos galardones y reiteró el valor y el ejemplo que las premiadas representan. “Precisamos que sigáis rompiendo los techos de cristal. Seguramente que alguna vez escuchasteis: ‘eso no es para ti, eso es cosa de hombres’. Mientras no seamos quien como humanidad de utilizar las dos piernas y los dos brazos seremos una sociedad condenada a no avanzar a la velocidad que podemos”, dijo Reigosa, que demandó igualdad real y a todos los niveles y que “las mujeres ocupéis el lugar que os corresponde”.

Que estos premios dejen de ser necesarios

En sus intervenciones, que estuvieron precedidas por la de Mar Fernández Cendón, en calidad de portavoz de la Unidad de Igualdad de la UVigo, las premiadas coincidieron en agradecer a sus familias el apoyo recibido a lo largo de sus trayectorias vitales y profesionales. Noa Álvarez agradeció que se haga visible a través de estos premios el trabajo que desarrollan las mujeres en los ámbitos STEAM, al tiempo que aseguró que “hace falta darle voz a quién representa el presente y el futuro”. Daniela Sanz, aseguró que la diversidad es esencial en los ámbitos científico y tecnológico y “la igualdad es una marca de excelencia en nuestro trabajo”, al tiempo que manifestó su deseo de que “en un futuro estos premios no sean necesarios”.

Por su parte, Sarai Moledo aseguró sentirse honrada y llena y energía tras recibir este premio para desarrollar su carrera investigadora, al tiempo que reconoció “que aunque son minoría, tengo referentes femeninos”. Iliana Durán fue la encargada de cerrar las intervenciones de las premiadas a las que trasladó su enhorabuena, al tiempo que agradeció a sus padres su apoyo en su carrera científica.

Estereotipos de género que persisten

Según los datos del curso 2023-2024, además de existir un desequilibrio en las matrículas de mujeres en las carreras STEAM, aún menos las que continúan una carrera investigadora. Mientras las jóvenes son mayoría en las tesis de ámbitos como ciencias de la salud o ciencias sociales, en las carreras STEAM representan porcentajes entre el 20 y el 30% del alumnado. Con respecto a los datos de doctorado, sube el número de mujeres matriculadas respecto del año anterior, alcanzando el 52,6% de las matrículas y continuando la lenta evolución de los últimos años. La presencia femenina en la actividad investigadora revela también que, aunque en los últimos años el porcentaje de mujeres ayudantes de investigación de la UVigo se sitúa alrededor del 50% del total, que es un buen dato, muchas de ellas abandonan y solo 3 de cada 10 alcanzan la cátedra.

Analizando las matrículas de los másteres en el curso 2023-2024, aunque la distribución del alumnado en la Universidade de Vigo es paritaria (46% de hombres y 54% de mujeres) las chicas solo representan un 26,3% de las titulaciones STEM. Por áreas de conocimiento, el género femenino muestra mayor presencia en tres de las cuatro ramas: artes y humanidades (72,6%) ciencias de la salud (69,2%), y ciencias sociales y jurídicas, donde las mujeres representan el 64,2% del alumnado total matriculado. De otra parte, la rama de ingeniería y arquitectura presenta una fuerte masculinización, ya que el 73,7% del alumnado son hombres, una proporción que perdura a lo largo de los últimos años. Esta brecha es aún más relevante si se tiene en cuenta que el alumnado matriculado en estas áreas de conocimiento representa en torno al 30% del total. Además, estos ámbitos son los que concentran el grueso de las carreras STEAM que se imparten en la universidad. Sin embargo, en algunos casos como en el grado de Ingeniería Aeroespacial y en el grado de Inteligencia Artificial se está evolucionando hacia una representación equilibrada en el número de mujeres y hombres matriculados.

Hace falta señalar que los números coinciden con los del sistema universitario español, donde la segregación horizontal afecta de un modo análogo a lo que se constata en la Universidade de Vigo, y se aprecia que la brecha de género entre ramas de conocimiento persiste, así también los típicos estereotipos de género, pues las mujeres muestran preferencia por carreras relacionadas con tareas administrativas, el cuidado y temáticas sociales. En cambio, los hombres se inclinan por elegir carreras relacionadas con la tecnología y con la ciencia.