El Concello de Nigrán recibió esta semana en el parque forestal Os Matos-Río Táboas a 40 alumnos y alumnas del CFEA Lourizán, conocida como la escuela de capataces forestales, para realizar diferentes tareas en el área de 5 hectáreas recientemente deseucaliptizada. El alcalde de Nigrán, Juan González, y la jefa de la Brigada Forestal Municipal, Carla Pérez, hicieron una pequeña presentación sobre este parque surgido tras los incendios de 2017 gracias a la cesión de 42 hectáreas de las comunidades de montes de Camos y Chandebrito. A continuación, dividieron al alumnado en cuatro grupos, cada uno con un cometido diferente: erradicación de acacia (especie invasora), rotura de brotes de eucaliptos, realización de agujeros y plantación de especies autóctonas creadas en el 2023 en el propio CFEA de Lourizán (abedules, robles, teixos, alcornoques, saúcos, pradairos…).
“El objetivo es intercambiar conocimientos para aplicar aquí en el parque y darles la oportunidad de formarse”, explica el alcalde, Juan González, quien agradece la gran colaboración del CFEA de Lourizán, ya que aunque es la primera vez que acuden in-situ al parque forestal, desde el centro han enviado muchas de las especies con las que se está reforestando.
Parque Forestal Os Matos-Río Táboas
Este será el primer parque forestal de la comarca, situado en la zona del Río Matos-Táboas (en el monte comunal de las parroquias de Camos y Chandebrito). Este espacio natural vertebrado por el bosque del río Táboas se ubica en 42 hectáreas de terreno totalmente calcinadas en los incendios de 2017, 30 de ellas pertenecen a la Comunidad de Montes de Camos (parcelas de Castelo y As Chans) y 12 a la de Chandebrito (As Rozadas). El objetivo es crear un espacio de recreo libre y público, con valores naturales, culturales y paisajísticos únicos que están siendo recuperados, conservados y promovidos. Este lugar tendrá una función social y servirá de protección a los núcleos de población más próximos.
Su transformación consiste en la erradicación completa de las especies invasoras y la realización de plantaciones y, en una segunda fase, creación de espacios públicos, restauración de los molinos, puesta en valor de los petroglifos… En la parte central, en 6,5 ha, se contempla una arboleda representativa de los bosques gallegos. Además, en dos zonas con abundante pedregosidad y surgencias rocosas (5,7 ha) se plantarán robles autóctonos para retener el terreno y, finalmente, en las dos vagadas naturales existentes (1,92 ha del extremo sur y este) se reforestará con frondosas autóctonas.
El parque forestal contempla medidas naturales de prevención y defensa contra los incendios (fajas de gestión de la biomasa); de puesta en valor de los elementos patrimoniales y culturales (protección de los yacimientos); medidas de puesta en valor de los elementos sociales y de uso público contemplando la accesibilidad para todos (creación de un área recreativa en O Serradouro y As Rozadas, la primera de ellas incluye zona de aparcamiento; acondicionamiento del mirador de O Castelo o creación de una ruta de subida al mismo); medidas de señalización, promoción e interpretación de los valores del parque forestal (paneles, pictograma, señalizaciones, códigos QR…).





