Los auténticos “autos locos” regresaron este sábado a Camos para dejar imágenes delirantes en esta parroquia que se puede considerar la auténtica cuna de los “carros de bolas” en Galicia (nombre que se le otorga a estos artefactos tradicionales construidos con rodamientos mecánicos con la función de ruedas). Ayuntamiento de Nigrán y Asociación Cultural “A Camoesa” ofrecieron la XVI Bajada en la calle San Roque y Xuncido con 66 carrilanas inscritas dirigidas por 97 intrépidos pilotos de entre 6 y 75 años.
Millares de personas de toda la provincia acuden cada año a presenciar las hilarantes estampas que deja esta prueba. El espectáculo, que por vez primera se retransmitió en streaming y dispuso de comentarista, comenzó con una primera bajada de entrenamiento y, a continuación, la competición oficial con sendas mangas cronometradas. El recorrido se mantuvo igual que el año pasado para mantener la espectacularidad, saliendo del Torreiro de San Roque para girar a la izquierda en la calle Xuncido (barrio de Balinfra) y afrontar ahí un desnivel aún mayor, con una rasante y una horquilla en el trazado de 90 grados en la propia meta.
El mejor tiempo alcanzado por cada bólido es el que cuenta para confeccionar los resultados finales de una clasificación que se divide en modalidad individual y colectiva repartida a su vez en dos categorías, los de rodamientos tradicionales de bolas (con cerca de 20 inscritos) y los no tradicionales (modalidad de neumáticos, skeleton, triciclo, longboard). A mayores, el jurado premió al carro más currado, el más divertido, el más chapuzas y al participante de menor edad.
En total, la distancia es 1 km de longitud con un desnivel del 80% y los federados la completan en un minuto escaso, ya que “vuelan” a casi 100 km/hora y, en el caso de los más artesanales, a 80 km/hora. La mayoría de los carros de bolas tradicionales inscritos son de la comarca, llegados de A Guarda, Tui, Arcade, Ponteareas, Gondomar, Vigo o del propio Nigrán, y entre ellos figuran un “Transformer”, réplicas de coches de la Guardia Civil, un barco pirata, unos náufragos, el mundo submarino de Bob Esponja o personajes tan conocidos como Son Goku y Piccolo, Tom y Jerry, Barbie o Gru, mi villano favorito, acompañado de sus hijas y los Minion.
Los que participaron por libre compitieron en función de la originalidad en la construcción. Estos premios de los no federados se limitan a los carros de bolas (vehículos que se desplazan a través de rodamientos) con el objetivo de potenciar esta construcción primitiva. El premio a la carrilana más original fue para “Transformer”, de Couso-Gondomar, mientras que el trofeo a la más divertida recayó en “Gru, mi villano favorito” de Camos. El premio a la más “chapucera” fue para “Mossos de Cuadra” de Vigo.
En la categoría Trike el ganador fue Martín Garrido Lorenzo. En Rodamientos Tradicionales Individuales se llevó la victoria Adrián Fernández Davila, acompañado en el podio por Martín Davila Pérez y Antonio Pérez Martínez en segunda y tercera posición respectivamente. En la modalidad de Rodamientos Tradicionales Colectivos el mejor tiempo fue el de Mauro Saborido y Tiago Rodríguez, seguido de Javier Alonso Pereira, Mateo Alonso Rodríguez y Nerea Alonso Rodríguez, segundos, y Ollo que van os de sempre (Francisco García, Miguel Ángel Ribeiro Oteda, Adrián Rodríguez Martínez, David González Pintos y Antonio Feijó Ribeiro), terceros. Juan se llevó la victoria en Rodamientos No Tradicionales.
En Neumáticas Individual ganó Borja Hermida, mientras que en Neumáticas Colectivas los vencedores fueron Xoel Piñeiro y Víctor Pasada. Finalmente, en la categoría Skeleton, la victoria fue para Iago Pérez Vila. Además, se entregaron dos premios especiales, a Manuel Pérez Vidal, vecino de Camos de 76 años, el más veterano de la bajada y que participa siempre, en esta ocasión con una Nube Kinton de Son Goku, y “Los náufragos”. También se reconoció a Damián Torrente como el participante más joven.
35 voluntarios hicieron posible que todo se desarrollara con absoluta seguridad. Además, como novedad, se habilitaron sendos aparcamientos gratuitos en la salida, uno para participantes y otro para público en general, y hubo cuatro cantinas a lo largo del trazado donde por cada consumición el público entró en un sorteo de productos donados por el comercio local.
“Como es el caso del Flota como Poidas en la Foz del Miñor, la bajada de carros de bolas de Camos es un evento muy divertido por la originalidad de los artefactos que participan y al, mismo tiempo, también es muy espectacular por las velocidades que alcanzan y el propio trazado”, explica el alcalde, Juan González.
Esta prueba de carrilanas en Camos fue realizada por vez primera en 1985, siendo la más antigua de Galicia de la que se tenga conocimiento. Las carrilanas forman parte de la tradición popular de Camos, siendo uno de los “juguetes artesanales” más apreciados por la chavalada de la parroquia.

