Bajo la dirección de la concejala de Tercera Edad, María Mayán, se organizó una actividad para visibilizar y revitalizar las tradiciones locales. El evento inició con una bienvenida cálida de la escritora y del alcalde Juan González, donde la cultura y las relaciones humanas fueron las grandes protagonistas.
Los ramos de San Juan, confeccionados durante el taller, constituyeron uno de los puntos culminantes de la jornada. Al finalizar la actividad, 52 ramos de San Juan salieron del Centro de Mayores de Vilameán impregnados con la magia y simbolismo de esta festividad. Entre las hierbas utilizadas destacaron la árnica, citronela, codeso, hinojo, flor del rosal, flor de San Juan, hierba luisa, hierba de nuestra señora, hierbabuena, lavanda, laurel, macela, menta, milhojas, néboda, orégano, perejil, romero, ruda, santolina, hojas de nogal e higuera, y flores de gardenia.
Soledad García explicaba a través de “Un paseo por Nigrán” que “los ramos deben ser cubiertos con agua en un cubo y dejarlos en un lugar en el exterior de forma que la llovizna y la luna lo acompañen toda la noche. Por la mañana, sacar el ramo, lavar la cara con el agua y decir -Auga de San Xoán, dáme sorte para hoxe e para mañá-. El ramo, colgado del revés para que seque, se guardará en un lugar fresco y seco hasta el año siguiente, que será tirado en la hoguera para que se queme todo lo malo que no queremos que crezca en nuestras vidas, en un ritual purificador”.
Las y los asistentes aprendieron sobre las plantas y su simbología y disfrutaron de un ambiente cargado de buena energía y alegría expresando su gratitud por el trabajo altruista de las colaboradoras Chelo de la Iglesia y Marisol, recolectoras, y de Susana, Geles, María y Gloria. Esta celebración no solo destacó el compromiso del Ayuntamiento de Nigrán con la preservación del patrimonio cultural y natural, sino que también mostró cómo las tradiciones tienen el poder de unir a las personas a través de las generaciones, creando un fuerte sentimiento de comunidad.

