Los servicios de Urología y la Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y del Aparato Digestivo del Área Sanitaria de Vigo vienen de sumarse a lo largo de estos últimos días a la Semana Mundial de la Incontinencia Urinaria y Fecal, convocada con el fin de difundir entre las, y los, pacientes que sufren esta dolencia la existencia de tratamientos muy eficaces y terapias actualizadas, transmitir la cercanía de los responsables en Salud a su situación, favorecer la adherencia a los tratamientos y sensibilizar a la ciudadanía sobre la presencia de esta enfermedad que, en muchos casos, genera miedo, depresión, ansiedad, pérdida de autoestima y vergüenza entre las personas que la padecen.
Esta incontinencia no solo afecta a la orina, sino que también se presenta en casos de incontinencia fecal, con los trastornos que esto supone para quien la padece. Esta celebración abarca desde el día 17 al 25 de junio.
Animar a acercarse a las consultas
La incontinencia urinaria está definida como cualquier pérdida involuntaria de orina. Se estima que, un 60% de la población de personas mayores de 60 años la padecen en mayor o menor grado. Aun así, son pocas las personas que se atreven a consultarlo (tan sólo 4 de cada 10 personas que la padecen), en muchos casos porque está asumido como un síntoma de la edad, o bien por vergüenza o desconocimiento. Los factores que pueden predisponer a una persona a padecer incontinencia son edad avanzada, menopausia, partos, o sobrepeso; situaciones que pueden ser modificadas o corregidas.
Tal y como explica el doctor Carlos Müller Arteaga, del Servicio de Urología: “La incontinencia urinaria es una enfermedad que permanece oculta, por lo que hay que animar a quien la sufre en silencio a consultarla. Además -continuó el doctor Müller-, existen falsas creencias en torno a la incontinencia urinaria, como que los tratamientos no funcionan, que son poco eficaces o que no se puede prevenir su aparición o empeoramiento, cuando es todo lo contrario”.
Por otro lado, el doctor Müller hace hincapié en que, además de los trastornos propios del y de la paciente, “El problema de la incontinencia radica en el importante deterioro de la calidad de vida, en la pérdida de autoestima, en la depresión… Las personas cambian sus hábitos diarios, visten diferente y llegan hasta abandonar ciertas actividades por temor o vergüenza. Por eso -finaliza el doctor Carlos Müller- es importante animar a aquellas personas que padecen esta enfermedad a que pidan ayuda”.
Origen multifactorial
En esta misma idea incide el doctor Enrique Moncada Iribarren, jefe de sección de la Unidad de Coloproctología del Servicio de Cirugía General y Digestiva del Área Sanitaria de Vigo, que recomienda acercarse a las consultas para el tratamiento de una dolencia que afecta a un 7,7% de la población “Y que -tal y como dice el doctor Moncada- esta cifra llega al 15% en caso de la población mayor de 70 años, y más si nos referimos a pacientes institucionalizados (ingresados en residencias), donde llegan al 35-40%, y mucho más si sufren demencia, en el que el porcentaje puede alcanzar el 80%”.
Aun así -explica el doctor Enrique Moncada-, lo primero que debemos saber es que es una condición que no forma parte del envejecimiento normal, ya que obedece a un origen multifactorial. La causa más común de lesión estructural de los esfínteres anales es debido a un trauma obstrético, siendo esta la causa más frecuente en las mujeres más jóvenes. En el caso de varones mayores de 70 años, esta causa más común se deriva del tratamiento de radioterapia secundaria por cáncer de próstata o el tratamiento en cáncer de recto, aunque los avances tecnológicos cada vez consiguen realizar una cirugía más preservadora”.
El doctor Moncada finaliza afirmando que: “Hoy en día están muy extendidos este tipo de tratamientos poco invasivos, con la consiguiente mejora de la continencia, como son la neuroestimulación, la irrigación o la rehabilitación del suelo pélvico; reservándose estos tratamientos más agresivos solo a casos muy específicos”.
En el Área Sanitaria de Vigo se realizan, anualmente, unas 300 manometrías y ecografías anorrectales para el diagnóstico de estos pacientes, mientras que se realizan más de mil estudios urodinámicos al año para diagnóstico y valoración de la enfermedad.
“El objetivo es valorar el mejor tratamiento a cada paciente -recuerda el doctor Müller-. Somos el centro pionero en Galicia en ofrecer un tratamiento de la incontinencia urinaria femenina mínimamente invasivo a través de la inyección de un fármaco; una técnica que desarrollamos desde hace más de dos años con muy buenos resultados. Asimismo, acumulamos la mayor experiencia en el uso de diferentes prótesis y esfínteres artificiales para el tratamiento en el caso de los varones”.
Ambos facultativos recuerdan que colaboran con la Asociación de Incontinencia Anal (ASIA).

