En la víspera del Día Mundial de la Salud Mental, que se celebra el 10 de octubre, el BNG de Gondomar denuncia, una vez más, la insuficiencia de personal y medios para atención a la salud mental en el Val Miñor. El déficit de profesionales en este servicio provoca esperas de más de seis meses para una primera consulta y un elevado esparcimiento entre las sucesivas. Esta situación impide una atención y diagnóstico rápidos y tempranos, importantísimos para evitar la cronificación en las dolencias.
La precariedad de medios y los tiempos de espera “inaceptables para consultas de salud mental en la sanidad pública”, junto a los elevados precios de la atención privada “que no está al alcance de todos los bolsillos”, provoca el aumento de la prescripción y consumo de psicofármacos, “muchas veces el único recurso que le queda a la Atención Primaria”.
Desde el BNG ya venían reclamando en los últimos años “la ampliación del número de profesionales del servicio de salud mental en el centro de especialidades del Val Miñor”, ante las elevadas listas de espera que presenta. Concretamente, para el presupuesto de este año 2023, proponían destinar una partida de 200 mil euros para ese refuerzo, pero “las propuestas nunca van adelante por la oposición de la mayoría absoluta del PP gallego”.
A mayores del refuerzo de ese servicio, para el Bloque es fundamental dotar a la Atención Primaria de plazas de personal especializado (psicología clínica, terapia ocupacional, trabajo social,…) para la creación de equipos multidisciplinares, “porque se sabe que un 30% de las consultas en los centros de salud están relacionadas con la salud mental”.
El PP tumba la propuesta parlamentaria del BNG para luchar contra el suicidio
La diputada portavoz de sanidad del BNG, Montse Prado, defendió la semana pasada en el Parlamento gallego una proposición no de ley de medidas de refuerzo para atajar en Galicia la “elevadísima” prevalencia de los suicidios, un problema “con consecuencias sanitarias y sociales de primer orden” que afecta especialmente a Galicia, donde en el año 2022 se quitaron la vida 340 personas, prácticamente una al día según los datos del Imelga.
Datos aún más alarmantes si se tiene en cuenta que, como estima la Organización Mundial de la Salud, “por cada muerte por suicidio consumada se producen entre veinte y treinta tentativas”, alertó la diputada del BNG, aludiendo también a la especial incidencia inscrita entre población joven, donde es la principal causa de muerte. “Los centros de enseñanza están dando la alarma. Es muy preocupante el aumento de trastornos de conducta alimentaria, afectiva, déficit de atención, hiperactividad y, sobre todo, conductas autolesivas e intentos de suicidio”, subrayó.
Prado denunció los déficits de personal especialista en la red del Sergas, refiriéndose en este sentido a estudios que indican que Galicia “está a la cola del Estado” con un plantel que solo cubre el 68 % de las plazas precisas en psiquiatría, el 49 % de las de enfermería, el 50 % de los psicólogos que serían necesarios, el 27 % en trabajo social o el 32 % en terapia ocupacional.
Lamentó, de este modo, la negativa del PP a apoyar las propuestas incluidas en la proposición no de ley del BNG, que considera imprescindible, en primer lugar, conocer más a fondo los datos en relación con los suicidios y las autolesiones, así como un estudio que determine las características de las personas suicidas en Galicia, de cara a establecer el alcance de las medidas a tomar y ser más eficaces. La diputada nacionalista abogó también por la puesta en marcha de programas de intervención intensiva de la conducta suicida para la atención y prevención, con equipos en cada área sanitaria y recursos humanos y económicos suficientes.

