El Ayuntamiento de Nigrán estrenará este sábado 20 de mayo a las 17:00 horas en su canal de YouTube el primero de los tres documentales de la serie “Nigrán en la Memoria”, el correspondiente a Rosa de Malde, última molinera de Camos. El corto, de 20 minutos de duración y con el siguiente enlace https://youtu.be/mqUJbEZ_moQ será colgada a su vez en la web del Ayuntamiento http://www.arquivoaudiovisualnigran.org, creada en el 2021 con el objetivo de recuperar y preservar el pasado más reciente del municipio y, por otra parte, difundirlo (al mismo portal se subirá próximamente el de la última redera de Panxón, Rosalía González, estando ya el de la campanera Esther Nande).
“Al igual que tenemos un archivo histórico de imágenes de Nigrán, ahora estamos documentando oficios, tradiciones y costumbres que están desapareciendo y que forman parte de nuestra esencia”, explica el alcalde, Juan González, quien incide en que “es un trabajo contrarreloj para llegar a tiempo de recoger en primera persona los relatos sobre el patrimonio material e inmaterial del municipio”. En este sentido, el mes pasado el Ayuntamiento estrenaba “La memoria del agua”, otro documental de relatos sobre la singular actividad molinera en la parroquia de Chandebrito (también disponible en http://www.arquivoaudiovisualnigran.org).
Rosa “De Malde”, de 89 años, es la última molinera de la parroquia de Camos, donde mantiene vivo uno de los molinos del río Táboas, situado en el futuro parque forestal. “Muelo desde los 9 años, en aquellos tiempos era la única mujer que lo hacía” y a día de hoy lo considera “una diversión” pese al esfuerzo que supone mantener los arroyos limpios y el molino a punto. “Molíamos maíz, centeno, trigo y cebada, para los animales más grueso y de comer nosotros más fino y colgando para que no vayan cascullos”, advierte Rosa al tiempo que lo pone a funcionar. “Mucha papiña de maíz y leche de nuestra vaca comimos, en esta casa nunca hubo hambre gracias al campo”, explica rememorando unos tiempos en los que la gente que le pedía el favor de moler su propio maíz a cambio le ayudaba en las labores del campo, tareas que Rosa “De Malde” confiesa que siempre le gustaron.

