El PP de Baiona lamenta que el alcalde, el socialista Carlos Gómez, utilice la “demagogia” en los medios de comunicación con un asunto tan sensible como el de los servicios sociales y dé a entender que es el Concello el que paga íntegramente el Servicio de Ayuda en el Hogar (SAF) “cuando hasta ahora, y a lo largo de todos estos años, el mayor porcentaje de dinero lo ponen la Xunta y los usuarios”. “De hecho, en 2022 el gobierno local solo pagó 5.167 euros, un 1,12% del coste total del servicio que es lo que corresponde a los concellos. La Xunta sufragó 377.311 euros, un 81,36 por ciento, y las familias usuarias 81.250 euros, el 17,52 por ciento restante”.
Pero, además, desde el PP baionés recuerdan al PSdeG que los presupuestos para el 2022, aprobados únicamente con sus votos a favor y los de sus socios de gobierno (BNG-NOS), recogían un recorte en el área de Bienestar Social del 50 por ciento en emergencia social respecto al año anterior. “Este fue uno de los motivos por los que el grupo municipal popular votó en contra de estas cuentas, porque en un momento económico complicado para las familias el dinero destinado a su atención pasaba de 40.000 euros a 20.000 euros. Un dato que los vecinos pueden comprobar objetivamente en la página web del Concello de Baiona”.
“Y revisando las cuentas municipales también pueden comprobar que el alcalde, por primera vez en más de dos décadas, eliminó hace ya tres años la ayuda económica de 3.000 euros en alimentos a la ONG Ayuda al Mundo Necesitado. Se trata de una entidad que trabaja de una forma altruista desde hace tres décadas con familias vulnerables de Baiona, precisamente este mes de noviembre cumplen el 30 aniversario, y que cada Navidad recibía del Concello productos por valor de esta cantidad en un supermercado local. Esta única aportación anual permitía que decenas de familias tuviesen comida especial en la mesa en esas fechas”, recuerdan desde el PP.
Por lo tanto, dicen los populares, “no sabemos de qué presume este alcalde, que le quita el dinero a los más necesitados para utilizarlo en otros asuntos no prioritarios como propaganda, autobombo y asesores. De hecho, el año pasado triplicaron el gasto previsto en publicidad, pasando de los 34.000 euros recogidos en los presupuestos a los 93.000 euros que derrocharon al acabar el año. Un dinero que sacaron recortando, entre otras, la partida de Bienestar Social”.

