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El PP vota en contra de que la Xunta haga cumplir los horarios y exija buses de refuerzo entre Vigo y Val Miñor

La viceportavoz del Grupo Socialista, Leticia Gallego, denunció este viernes el voto en contra del PP a la iniciativa parlamentaria que presentó en la Comisión de Ordenación Territorial para que la Xunta hiciera cumplir las condiciones del contrato de bus entre Vigo y Val Miñor. Gallego denunció la dejadez del gobierno gallego ante el incumplimiento de los contratos, los cambios unilaterales de las rutas y la supresión de paradas sin previo aviso por parte de la concesionaria.

La parlamentaria socialista llevó al Parlamento las quejas de los vecinos y de las vecinas de Baiona y A Guarda, que están alertando de los defectos en el servicio de transporte interurbano con Vigo por la falta de control del gobierno gallego ante los incumplimientos de las condiciones del servicio por parte de la concesionaria. Advirtió que las quejas de la población del Val Miñor “son constantes desde diciembre de 2020”, desde la firma del nuevo contrato del servicio.

Gallego alertó del “incumplimiento de los contratos, cambios en las rutas o la supresión de paradas sin previo aviso”, que vienen siendo reiterados desde diciembre de 2020 sin que el gobierno gallego haya hecho nada para exigirle a la empresa el cumplimiento de los estándares de calidad. Alertó de que además de la supresión de paradas, “no hay plazas en los autobuses en horas punta sin que la empresa ni considere emplear vehículos de refuerzo”.

Criticó que después de dos años y medio de quejas en las líneas de bus entre Vigo y el Val Miñor, “el gobierno gallego tan sólo se preocupe de buscar una foto con la concesionaria sin contar con los ayuntamientos afectados”. Aludió así a la reunión convocada en el pasado mes de abril con la empresa concesionaria, pero que concluyó “sin que hicieran nada de nada”.

Les afeó que excluyeran a los alcaldes de este encuentro, a pesar de las peticiones reiteradas en enero y abril por parte del alcalde de Baiona, el socialista Carlos Gómez, que pidió un encuentro con la Xunta y la concesionaria ante las quejas de los vecinos. Explicó que es el gobierno gallego el que gestiona el contrato de transporte, a pesar de que el servicio recibe aportaciones económicas de todos los ayuntamientos adheridos, que “son los que conocen mejor las deficiencias y los problemas del día a día”.

Esta es la tercera vez que el Grupo Socialista se ha interesado por la situación de esta línea, después de una pregunta oral el pasado 13 de abril y de que en noviembre de 2021 le reclamara a la Xunta que hiciera cumplir con los requisitos de limpieza diaria de los buses, la instalación de baños en la cabecera de cada línea para el personal y el cumplimiento de los horarios estipulados.

Estas reivindicaciones vienen siendo trasladadas por los usuarios y usuarias desde hace dos años “sin que desde la Xunta hagan absolutamente nada”. Explica que “a mayores, a día de hoy son muchas las personas usuarias de la línea Vigo – Baiona que no pueden utilizar este transporte diariamente porque no hay plazas en las horas punta y la empresa evita poner vehículos de refuerzo”.

Gallego apunta que el servicio actual resulta “absolutamente insuficiente” para asumir el aumento del número de viajeros que siguió al Real Decreto del gobierno reduciendo los abonos del transporte al que se unió la Xunta con un descuento adicional en los precios del autobús autonómico.