El arreglo del muro de la ex Colegiata de Baiona tardará meses

El reguero de desperfectos provocados en el último mes por el mal tiempo trae de cabeza a las administraciones locales de la comarca y aunque las inundaciones de Gondomar hubiesen captado casi toda la atención dada la espectacularidad de los desbordamientos del Miñor, lo cierto es que los daños materiales en Baiona, aunque parte hubiesen pasado desapercibidos, también fueron considerables. Uno de los menos conocidos afecta al camino de Os Piñeiros en Santa Liberata, muy próximo al casco antiguo. Aquí la fuerza de las precipitaciones dañó uno de los muros de la ex Colegiata que a su vez funciona como apoyo estructural del acceso vecinal provocando su desplome en un tramo de más cinco metros de altura por 15 de largo. Las toneladas de piedras desprendidas del elemento de contención no provocaron daño alguno en la iglesia de Santa María de milagro, aunque el camino no corrió la misma suerte y se cerró al tráfico. Del mismo modo, la zona donde se amontonan los cascotes también fue acordonada por la Policía Local por seguridad.

El edil de Urbanismo, Óscar Martínez, explicó que su reparación no será tarea sencilla en primer lugar porque tienen que contar con la autorización de Patrimonio, algo que podría producirse en meses pese a que ya les trasladaron la urgencia de las intervenciones. Mientras tanto y a fin de ajustar al máximo los plazos, la redacción del proyecto ya está encargado a una empresa especializada mientras el vial permanece cortado desde hace diez días a fin de prevenir las consecuencias de un nuevo derrumbamiento. Pese a que por el momento se desconoce a cuánto ascenderán los trabajos de reparación, Martínez adelanta que serán costosos y que tendrán que recurrir a los fondos del remanente de Tesorería para financiarlos.

El desplome dejó la cara del camino más cercana al edificio litúrgico literalmente en el aire con parte de las conducciones eléctricas soterradas a la vista, también provocó el hundimiento del firme asfaltado y la aparición de grietas longitudinales en toda la zona suspendida. El vial que circunvala la cara norte del barrio de La Anunciada y da acceso al edificio de apartamentos Portomán tardará por lo menos cuatro meses en volver a abrirse a la circulación, sin embargo, los vecinos pueden seguir accediendo a sus garajes, eso sí, dando más rodeo desde la salida del mismo a la altura de la entrada del cuartel de la Guardia Civil.