El BNG considera excesivo el gasto del alumbrado de Navidad en Gondomar

El BNG, toda vez que en el ayuntamiento hay servicios esenciales sin atender, considera excesivo el gasto del alumbrado de Navidad en Gondomar, un total de 90.000€ que el gobierno de Ferreira compromete para este año y el 2023. “Con la que está cayendo, con cada vez más familias con problemas para pagar las facturas de la luz, resulta hasta ofensivo que el gobierno local comprometa tanto gasto en luces de Navidad”, lamenta Rodríguez. “Máxime cuando una de las carencias que los vecinos nos están trasladando en las visitas a las parroquias es la falta de alumbrado público en algunas zonas del ayuntamiento”.

En opinión del BNG, este es un nuevo capítulo del plagio del modelo vigués de Caballero: querer tapar con luces led la falta de servicios en el ayuntamiento. Solo así se entiende que en las bases del concurso para la contratación del alumbrado conste algo tan disparatado como que el alumbrado de Navidad es una tradición “con mucho peso turístico en Gondomar”. “¿Desde cuándo?”, se preguntan. Y también como el vigués, este modelo contempla iluminar y decorar solo los “espacios públicos más significativos” y “las principales calles del centro de la villa”, dejando las parroquias a oscuras, con la colocación de apenas un arco en cada una.

A mayores, el gobierno local incumple la ordenanza de medio ambiente

Otra de las sombras del alumbrado de Navidad y, un año más, la poda salvaje del liquidámbar de gran porte situado en el jardín público donde se encuentra la figura de Don Diego Sarmiento de Acuña, al lado de la Avenida Elduayen, en pleno centro de Gondomar, con el único objeto de colocarle dos kilómetros de luces led. Personas especializadas en arboricultura indican que esta especie, Liquidámbar styraciflua, no precisa poda, solo eliminar las ramas muertas, pero nunca hacer una poda agresiva. Y califican el pelado de este ejemplar como una agresión ambiental.

El BNG puso este hecho en conocimiento de la Concejalía de Medio Ambiente por considerar que constituye un incumplimiento, por parte del gobierno local, de la propia Ordenanza Municipal de Medio Ambiente. Así, en su artículo 56, referido al uso de las zonas verdes públicas dice que todas las personas, tanto físicas como jurídicas, deben abstenerse de “cualquier acto que pueda dañar el arbolado”; y en el 58, en que habla de la protección de elementos vegetales públicos, dice expresamente que no se permitirá ninguna “manipulación realizada sobre los árboles”, ni “atar a los mismos cualquier otro elemento”.

Porque para el BNG la celebración de la Navidad puede ser plenamente luminosa sin necesidad de que su alumbrado esté por encima del respeto a la naturaleza ni por delante de los servicios o de los derechos de las personas.