Baiona controlará su zona azul mediante cámaras de vigilancia

Baiona dará una vuelta de tuerca al concepto del aparcamiento regulado en los viales de la villa que le permitirá prescindir de los vigilantes habitualmente encargados de verificar que los vehículos cumplan con los tiempos de aparcamiento en las zonas designadas. Lo harán sirviéndose de una red de cámaras estratégicamente colocadas que les permitirá registrar las matrículas de los coches estacionados, su horario de llegada y salida e iniciar los trámites de sanción si esta dinámica llegase a implantarse.

Este proyecto, enmarcado dentro de la digitalización de aforos como parte del Plan de Sostenibilidad Turística de Baiona por el que recibirán del Gobierno central dos millones de euros, todavía está sobre el papel y por el momento no se ha decidido la totalidad de las zonas de aplicación, aunque el regidor Carlos Gómez adelantó que la primera de ellas en la que se pondrá en marcha será en la calle Carabela Pinta al ser la única de la localidad que ya cuenta con la delimitación de plazas pintadas de este color, aunque de manera gratuita y sin afán sancionador.

Esta medida no es más que una adaptación llevada a cabo por el gobierno local para poder seguir tocando todos los puntos exigidos en los Planes de Sostenibilidad Turística en Destino del Gobierno de España, PSTD, y de este modo asegurarse el importe comprometido para remodelar la Plaza de Santa Liberata o la creación de una red circular de rutas para bicicletas tanto por el litoral como por el interior de 50 kilómetros, entre otras actuaciones. El nuevo problema con el que se están encontrando la mayoría de municipios adheridos como Baiona es el cumplimiento de las anualidades, puesto que las actuaciones deberían de empezar en el curso de este año.

El alcalde Carlos Gómez explicó que las bases del PSTD salieron publicadas en el BOE en diciembre de 2021, pero el convenio no llegó hasta junio, tras las correcciones efectuadas todavía están pendientes de su rúbrica, y ahora se estudia la posibilidad de juntar los plazos de ejecución y justificación a 2024, algo que en primera instancia tendrá que ser autorizado por Europa. En Baiona la acumulación de personas no llega a ser un problema, al menos alejados de pandemias, por eso la medida no se llevará al control humano en sí. La idea es implantar paulatinamente estos espacios en las zonas comerciales para fomentar la rotación sobre todo en verano, cuando encontrar un hueco puede convertirse en un deporte de riesgo.