La CIG se moviliza contra el acoso moral y por razón de sexo en el GES del Val Miñor

El sector Local de la CIG-Administración desarrolló hoy una concentración delante del Ayuntamiento de Nigrán para exigirle al alcalde -actual presidente de la Mancomunidad del Val Miñor que intervenga en el conflicto que se vive desde hace años en el Grupo de Emergencias Supramunicipal (GES) a consecuencia del acoso moral y por razón de sexo por parte de dos trabajadores al resto de compañeros/as, en especial a la delegada de personal, de la CIG.

Desde la central sindical recuerdan que durante los años 2019 y 2020 se sucedieron varios escritos de los empleados/as del GES al coordinador del servicio en los que comunicaban diversas situaciones conflictivas, escritos que fueron trasladados por el coordinador a la Mancomunidad, junto con otros firmados por él mismo.

Tal y como explica el responsable comarcal del sector de Local de la CIG-Administración de Vigo, Xabier Rodríguez, “particularmente grave son los episodios sufridos por nuestra delegada Rosa Pereira, única mujer integrante del servicio y única representante de los trabajadores/as de la Mancomunidad”.

La afectada ha denunciado que un compañero le chilla y la insulta, tomando una actitud amenazadora y dirigiéndose a ella con frases como “eres una amarilla comprada por los alcaldes, lo único que haces es coaccionar a un trabajador; lo que tienes es un aquelarre con otros compañeros”, etc. Y refiriéndose a ella en términos peyorativos como “la sindicalista”, lo que para Rodríguez denota también “una cierta aversión al trabajo sindical” y diciendo de ella “que no vale para nada, que está ahí por ser mujer”.

En este tiempo se sucedieron los escritos de los trabajadores/as sin que la Mancomunidad haya hecho nada, por lo que se presentó denuncia ante Inspección de Trabajo, que tras la correspondiente actuación tipificó como muy grave la actuación del ente supramunicipal, “toda vez que tuvo un comportamiento omisivo respecto de la toma de decisiones en relación al conocimiento efectivo que tuvo de situaciones de tensión laboral, enfrentamiento y comportamientos de acoso de dos miembros de la plantilla de la Mancomunidad para con gran parte de las otras personas integrantes del mismo”, en palabras de la propia Inspección. En consecuencia, propuso una sanción de 25.001 euros que fue confirmada por la directora general de Relaciones Laborales.

Finalmente, en 2021 se constituyó una Comisión de Investigación de Acoso en la Mancomunidad de Ayuntamientos del Val Miñor, que a principios de este año aprobó un informe que considera que la actitud de uno de los trabajadores del GES “puede ser considerada como una conducta de acoso moral, y con respecto a su comportamiento con la trabajadora Rosa Pereira como una conducta de acoso por razón de sexo”.

Ejercer las competencias

Pero a pesar de las conclusiones de la comisión, el presidente de la Mancomunidad opta por acudir al cuartel de la Guardia Civil con el acta de la Inspección para que se abra una investigación por si existiera algún ilícito penal, “como si él no tuviera atribuida la jefatura superior de todo el personal y el deber de adoptar las medidas necesarias para minimizar los riesgos entre los trabajadores/as”.

Ante esto, la CIG le remitió un escrito a la Mancomunidad advirtiéndole sobre las eventuales responsabilidades por omisión en las que habían podido incurrir, en un caso de acoso por razón de sexo, las autoridades y funcionarios/as que no tramitaran, según lo reglamentariamente previsto, a propuesta de la Comisión de Investigación de Acoso en la Mancomunidad.

“Le exigimos al presidente que ejerza sus competencias, que dé cumplimiento al dictamen de la Comisión de Investigación y que adopte las medidas pertinentes para resolver el conflicto, como es su deber; mientras eso no ocurra adoptaremos las decisiones necesarias en defensa de nuestros compañeros/as y también la protesta pública cuando fuere necesario”.

Al mismo tiempo, desde la central sindical señalan que el acoso en el trabajo “es un problema creciente que no estamos dispuestos/as a tolerar, porque para la CIG es un asunto de la máxima preocupación; si además hablamos de acoso por razón de sexo se convierte ya en intolerable; por eso este año la campaña de la central sindical para este 25 de noviembre está centrada precisamente en el acoso”.