Bomberos forestales reclaman “más prevención y menos extinción”

Bomberos Forestales de 6 meses del Distrito XVIII Vigo Baixo Miño para la campaña de máximo riesgo de verano, hicieron este jueves en Baíña una valoración en la recta final de este 2022. Primeramente destacaron que en el mes de mayo acertaron de pleno en replicar a una nota de prensa emitida por la Consellería de Medio Rural de la Xunta de Galicia que vaticinaba un verano difícil en lo relativo al peligro de fuego para este mismo año (que aún no finalizó) conjuntamente con la ORGCCMMVM. “Quisimos manifestar y poner en conocimiento de la opinión pública con aquel acto que no sería por nosotros la ausencia de una política preventiva en nuestros montes para mitigar la lacra de los incendios forestales”.

Vuelven a reclamar más prevención y menos extinción (trabajo todo año). “Denunciábamos la ausencia de políticas preventivas reales, en vez de la contratación para poder ser efectivas. En estos tres últimos años al trabajar teóricamente 2 meses en prevención y 4 para extinción nuestra impronta casi podría decirse no se notó. Este año prácticamente entramos a trabajar en máximo riesgo por lo que desde nuestra incorporación no se realizó casi actividad preventiva alguna”.

Por lo ocurrido este verano demandan una ampliación del tiempo de contratación, ya sin dilación alguna ante la emergencia de la situación. De los 6 meses en la actualidad, al año completo por igual a todos los miembros que están trabajando y que tiren de las listas del proceso de selección de convocatoria abierta de 2019 hasta completar en la totalidad las brigadas de bomberos, conductores de motobombas, emisoristas, y vigilantes fijos de casetas. “Hay sí, una propuesta de estabilizar a vigilantes, emisoristas y conductores de motobombas por 6 meses, propuesta insuficiente que ahonda en la precarización. Exigimos por la urgencia de la situación en nuestros montes e interfaz urbano forestal, que se haga una modificación sustancial de la contratación como cuando se amplió de 4 a 6 meses el trabajo a los compañeros/as conductores de motobomba, emisoristas y vigilantes fijos pero a los 12 meses completos a todo el conjunto de los Bomberos Forestales en Galicia. Como relevante, destacar, que el Director General del SPIF reunido con los agentes en nuestro Distrito ponía a disposición los medios aéreos que quisieran mientras en tierra hubo muchas brigadas incompletas, por ejemplo hubo una semana, una brigada de dos componentes todo el verano sufrió incendios todos los días de su turno”.

“Entendemos que tenemos como País, una grande misión por delante, primeramente insistir en que se debe tener en raya y poner en sobre seguro todos (sin excepción) núcleos habitados. Medio Rural no puede escatimar en este gran esfuerzo (entendemos colectivo) y debe poner los recursos económicos y facilitar unas dotaciones humanas en regla para tamaño cometido preventivo. Y ahí debe contar con nosotros”, insisten.

Denunciaban en mayo que las previsiones de 3 veranos consecutivos húmedos y una reciente y muy seca primavera, efectivamente trajo consigo un plus de biomasa excrecente en los montes susceptible para arder virulentamente y donde más peligro podía generar a la ciudadanía: en la interfaz urbana forestal muy poblada (para ejemplos los incendios en la parroquia de Meira en Moaña en agosto y también el de Baredo en Baiona en el mes de julio).

Los incendios arrancaron muy fuertes y rápidos este año, hace falta recordar que en la primera ola de calor en la primera semana de julio se dieron los fuegos provocados por tormentas secas en Carballeda de Valdeorras, Caurel, Serra do Invernadoiro y en el ayuntamiento de Oimbra en el Val do Támega. Más próximo, en nuestro Distrito (Vigo-Baixo Miño) el de Pinzás y el de Baredo con 50 has el 15 de julio. Luego vinieron los de agosto ya directamente provocados por la mano humana, con el de Xiabre-Caldas, Mourentán en Arbo, Canicouva en Pontecaldelas, Ribadavia, el Irixo y de nuevo Oimbra, Verín y la estocada al Macizo Central en Laza dejando el parque natural do Invernadoiro en cenizas por destacar los más relevantes.

“Queremos denunciar el exceso de jornada reiterado, no anecdótico y que difícilmente se verá retribuido (12 horas) que resultó sistemático para numerosas brigadas en grandes fuegos fuera de nuestro distrito. Unas veces justificados por la demanda urgente de efectivos en fuegos activos y otras ya que rozaban el abuso por ser de vigilancia y que se pudo paliar (como aclaramos antes) con ampliar la contratación. Hace falta a modo de ejemplo recordar que un día (estaba la totalidad de los medios en el fuego de A Canicouva en Pontecaldelas) quedó en el distrito una brigada, una motobomba y un agente y finalmente hubo un fuego en Fornelos de Montes”, recuerdan.

Defienden un Servicio Público de calidad que revierta e invierta sus funciones y en la que la Prevención sea la piedra angular de sus actuaciones. “Los trabajadores/as de 6 meses son unos excelentes profesionales (se demostró sobradamente este verano en la lucha contra el fuego en tierra con el conjunto de los compañeros del Servicio) formados, en el que la Administración lleva gastado una cantidad ingente en dotarlos de medios y formación. Hace falta recordar que tras la vida de estos trabajadores en precario (6 meses) hay hipotecas que pagar todos los meses y muchos intentan formalizar una familia y criar sus hijos con dignidad. La actual situación solo genera inseguridad a falta de perspectivas en nuestro Servicio y la marcha de brigadistas profesionales a otros campos. La Xunta, dice apostar por el fomento de la natalidad, como administración pública que predique pues con el ejemplo y no fomente la precarización de los trabajadores/as en el Servicio. Por esto exigimos a la Xunta de Galicia y a Medio Rural en particular que sea congruente en este ámbito”, concluyen.