Gondomar cierra cinco intensos días de tradición, música, baile y fiesta

Las fiestas patronales de Gondomar culminaron este martes con la jornada dedicada a San Antonio. Pasadas las 18:30 horas comenzaron las tradicionales “poxas”, reuniendo a un numeroso grupo de vecinos y vecinas en el atrio de la Iglesia de San Benito a pesar del intenso calor. Carlos Riveiro, conocido como Carlos de Gondomar, fue el encargado de las subastas, tal y como lo lleva haciendo desde hace más de una década. Durante dos horas, se ofrecieron productos donados directamente por los vecinos de la Villa Condal, en la que es una actividad muy arraigada, que lleva más de medio siglo celebrándose ininterrumpidamente.

Los asistentes se pudieron llevar para casa productos del campo por entre 15 y 25 euros, conejos por entre 25 y 50, gallos por entre 30 y 60 euros o una participación de la ONCE por 20. Destacó una hoja de bacalao, de 3,4 kilos, que fue adquirida por 100 euros, y una imagen de la Virgen del Pilar bendecida en la Basílica del Pilar de Zaragoza, donada por un maño que todos los años visita Gondomar, que alcanzó los 110 euros. Todo lo recaudado será destinado para el pan de los pobres de San Antonio.

Seguidamente a las 20:30 horas se celebró la Misa Cantada y posterior procesión de San Antonio, acompañada por la Banda de Gaitas Balcón do Val Miñor. Por la noche, la orquesta Saudade fue la encargada de poner el colofón a cinco intensos días de tradición, música, baile y fiesta.