Eva Mejuto y Bea Gregores, protagonistas de la IV Jornada Poética del CPI Cova Terreña

Los alumnos y las alumnas de sexto de educación primaria del CPI de Cova Terreña organizaron este martes la IV Jornada Poética “Cando leo… soño versos”. En esta ocasión contaron con la presencia de la escritora Eva Mejuto y la ilustradora Bea Gregores, autoras del libro que se presentó durante el evento, la obra “Cando leo”.

Con ellas descubrieron que se conocieron siendo maestra y alumna en el Máster Libro Ilustrado y Animación Audiovisual de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad de Vigo. Eva tuvo muy claro desde el principio que iba a esperar a que esa alumna finalizara el Máster para proponerle trabajar juntas, y así lo hicieron al publicar el álbum testimonio “As lavandeiras de San Simón”.

Las intervenciones de las invitadas especiales hicieron hincapié en la importancia de la lectura, de lo que nos hace sentir, del poder que tienen las palabras y las imágenes juntas en la página de un libro. Eva relató que fue durante el confinamiento cuando sintió la necesidad de crear una obra que reflejara esos sentimientos y tenía claro que la quería hacer con Bea. Así nació “Cando leo”.

El alumnado, por su parte, intentó transmitir todo cuando aprendieron sobre las autoras con sus investigaciones y las sorprendieron haciendo referencias a sus gustos y aficiones. Aplaudieron con Eva los 20 años de su obra “A casa da mosca chosca”, le dieron la enhorabuena a Bea por su recién nacido: “As mulleres que cultivaban néboas”. Sobre todo agradecieron que las dos se dedicaran a crear libros adecuados para ellos en los que se traten temas serios, con los que aprender sobre nuestro pasado histórico y con los que reflexionar sobre la realidad de lo que acontece en la sociedad.

Los poemas que elaboraron y recitaron a lo largo del acto, inspirados en el libro que se presentaba, mostraban unas reflexiones muy interesantes sobre lo importante que para ellos/as son los libros, la lectura. La Jornada Poética finalizó con un homenaje de los alumnos y las alumnas, envuelta en versos y con la música de una compañera, tocando la gaita, del que para ellos y ellas significó tener a “Cando leo” como un buen compañero de pupitre.