Gondomar celebró finalmente este domingo su XXXIX Certamen de Rondallas de Reyes, con la participación de 12 agrupaciones de la provincia, todas ellas abanderadas, tres procedentes de Vigo, tres de Mos, dos de O Porriño, dos de Gondomar, una de Nigrán y una última de Tui. Durante más de seis horas, por tercera vez divididas en dos turnos, uno de mañana y otro por la tarde, las Rondallas de Atios, Santiago de Parada, Santa Eulalia de Mos, Galiñeiro de Vincios, A Merced de Chaín, Herville, Bembrive, Pontellas, Santiaguiño de Guizán, Beade, Valadares y O Mosteiro-Pexegueiro llenaron de color y música las calles de la villa condal.
Una a una se fueron formando en la Avda. Eduardo Iglesias para posteriormente desfilar hasta el Ayuntamiento, donde después de saludar al alcalde, Paco Ferreira, y a las demás autoridades municipales, y recibir un detalle conmemorativo, ofrecieron al público asistente su actuación en la Plaza Paradela. Después, y antes del pasacalles final por la Avda. Elduayen, tenía lugar el vistoso encuentro entre Rondallas y el cruce de banderas, con el que cada agrupación cede el testigo a la siguiente.
En el repertorio se pudieron escuchar desde temas tradicionales, rumbas o pasodobles, hasta versiones éxitos de todas las décadas, sin olvidar los villancicos o las bandas sonoras. “My Way” de Frank Sinatra, “Mamma Mia” de Abba, “Galicia” de Pimpinela, “Wake Up” de Aviici, “Sweet Child O’Mine” de Guns N’ Roses, “Besos” de El Canto del Loco, “El Tamborilero” de Raphael, “The Flintstones” de Los Picapiedra o un popurrí de Georgie Dann con “La Barbacoa” o “Mami que será lo que quiere el negro”, son algunas de las melodías que sonaron en Gondomar.
Fiesta de Interés Turístico
El pasado mes de noviembre la corporación municipal aprobó por unanimidad iniciar los trámites ante la Xunta de Galicia para que este certamen sea declarado “Fiesta de Interés Turístico” al cumplir todos los requisitos necesarios para este reconocimiento al ser una de más arraigadas y longevas tradiciones navideñas en Gondomar, convirtiéndose en un símbolo distinto de los fastos natalicios en la localidad.
Además viene apoyada por su historia que justifica la antigüedad, arraigo, valor y continuidad en el tiempo, al interrumpirse solo en dos ocasiones: la Navidad del 39 con el país en guerra y en el 2021 a consecuencia de la pandemia. El alcalde, Paco Ferreira, se muestra confiado en que se logrará la Declaración de Fiesta de Interés Turístico porque “cada año son miles las personas que se acercan a Gondomar para presenciar el desfile de las rondallas de la provincia que, en su calendario, siempre tienen marcada esta fecha para dar lo mejor en nuestras calles”.

