Baiona retirará la simbología franquista de tres fuentes municipales

La Diputación de Pontevedra, a través del Servicio de Patrimonio y del departamento de Memoria Histórica, ayudará a seis ayuntamientos de la provincia (Baiona, A Guarda, As Neves, Pazos de Borbén, Ponte Caldelas y Salceda de Caselas) a retirar simbología franquista de diferentes construcciones en su espacio público.

El Ayuntamiento de Baiona aprovechará la ayuda de 2.032,63 euros para eliminar simbología de tres fuentes de titularidad municipal ubicadas en diferentes parroquias: la fuente de Alférez Barreiro, la de Subida de la Roca y la de San Antón. La fuente de Alférez Barreiro tiene una estructura de piedra que en la parte superior tiene una ornamentación clásica que incluye grabado el escudo falangista del yugo y las flechas y la inscripción “Restaurada por JAM” 1950, referente a la inclusión del símbolo por parte de las Juntas de Acción Municipal en dicho año. Actualmente el escudo falangista se encuentra riscado con un esprai negro.

La fuente de la Subida de la Roca tiene un grabado falangista en la loseta que forma el cuerpo central, junto a la inscripción JAM 1952, referente a la restauración de la fuente y a la inclusión por parte de las juntas, estando también el escudo tapado por esprai rojo. Finalmente, la fuente de San Antón, es una fuente tradicional dentro de una estructura de nueva construcción (década del 2000) en semejanza de una torre medieval. A pesar de la renovación sobre la estructura original de la fuente se encuentra una piedra con el escudo falangista y la inscripción “JAM 1949”, también tapado con esprai rojo.

En todas estas construcciones se harán trabajos de dolado de la piedra hasta alcanzar la superficie lisa y se hará un abujardado de la superficie. Se instalará un escudo del Ayuntamiento de Baiona en bronce en el primero de los casos.

La diputada de Memoria Histórica María Ortega se mostró satisfecha del resultado de la nueva línea de ayudas. Quiso subrayar la valentía de los ayuntamientos solicitantes para cumplir con la Ley de Memoria vigente, y destacó que abrirán camino para que en próximas ediciones sean más los municipios de la provincia que se interesen en erradicar las conmemoraciones o recuerdos del franquismo que aún se conservan. Destacó la nacionalista que la importancia de las actuaciones no está en su coste económico, sino en la simbología y en el interés mostrado desde los gobiernos locales por retirar elementos que están vinculados con la dictadura y por cumplir los principios de “verdad, justicia y reparación”.

Las subvenciones de la Diputación podían destinarse a obras de retirada de escudos, insignias y placas de las calles con nombres relacionados con el franquismo; retirada de estatuas, menciones conmemorativas de exaltación personal o colectiva o de cualquier pegada de elogio; o a rehabilitaciones y restauraciones de los elementos de los bienes inmuebles de titularidad municipal directamente afectados con la retirada de la simbología franquista.

En la mayor parte de los casos, las retiradas de simbología corresponden a elementos relacionados con la Falange (FET y de las Jons), el partido único del régimen franquista que dio paso posteriormente al Movimiento Nacional, y que fue parte de la estructura del régimen y de la represión ejercida sobre la población durante la dictadura. También hay elementos de las Juntas de Acción Municipal (JAM), que fueron grupos dependientes de la Falange formados en barrios o pequeñas poblaciones con el objeto de llevar adelante acciones sobre el terreno y promover y exaltar el ideario falangista y franquista entre los vecinos.