Yayo Quesada expone su primera retrospectiva en Nigrán

FOTO: PABLO F. ESTÉVEZ // Yayo Quesada xunto a varias das obras expostas na sala habilitada na planta de cervexa.

La marca de cerveza miñorana Trisk-Ale comienza su nueva etapa desde Porto do Molle rompiendo moldes. Además de mostrar a todo el mundo lo que hacen sin tapujos, a la planta de elaboración y embotellado se suma un rincón dedicado al arte en donde el artista vigués “Yayo” Quesada luce su primera retrospectiva tras cumplirse 20 años de su primera muestra en Vigo allá por el 2001. Fiel a la cita de Pablo Picasso “si sabes cómo va a quedar para qué hacerlo”, el pintor afincado en Sabarís, Baiona, afirma que escapa de las fotografías y la abstracción agarrándose con uñas y dientes al surrealismo. Y es que toda su obra parte de una mancha que es la que le va dictando el resultado final de sus pinturas.

El detenimiento es la clave para apreciar sus composiciones, tras un breve espacio de tiempo de observación, las figuras, recreaciones o personajes comienzan a surgir aparentemente de la nada pero que una vez identificadas se ven claras. “Es una técnica que siempre te sorprende porque pintar de otro modo para mí resulta un completo aburrimiento”, afirma. Todo lo reduce a una incógnita y ni él mismo sabe afirmar con seguridad el tiempo que tarda en pintar un cuadro, ni tampoco es partidario de dedicarse en cuerpo y alma a uno solo. “Me gusta hacer varios a la vez, voy intercambiando y no tengo ni idea de lo que puedo llegar a tardar”, aclara.

La exposición abierta en la nave 5 E del parque empresarial hasta el 17 de diciembre ejemplifica los diferentes periodos del artista y está compuesta por un total de 12 piezas pertenecientes a su colección privada, de amigos o familiares, visibles para todo el mundo por duración indeterminada y que no están a la venta. “Yayo” o Alejandro Quesada pertenece a una estirpe de artistas en donde los lazos de parentesco parece que no se acaban nunca, aunque es algo de lo que no le gusta presumir lo cierto es que su estilo está cargadísimo de personalidad.

Su trayectoria comenzó de la mano de su tío Jaime que casi le obligó a exponer tras hacer un mural en Ferrol. El resultado de su primera muestra se tradujo en que el primer día lo vendió absolutamente todo. A partir de ese momento se dedicó a viajar, estuvo viviendo y exponiendo en Dublín, al igual que en Berlín. También pasó por Panamá o Estados Unidos hasta que decidió regresar. El pintor recibió sus peculiares Bellas Artes de la mano de su hermana Marieta Quesada en donde aprendió las claves y trucos en su estudio de Córdoba. Posteriormente con su tío Antonio se metió de lleno en el mundo del óleo aprendiendo sus peculiaridades y con la que Yayo asegura sentirse muy cómodo.