“Cuando vengo de visita me siento una baionesa más”

Podría decirse que la relación que guarda Marie Savariau con Baiona es propia de un amor a primera vista, que nació con la firma oficial del hermanamiento establecido entre la villa y la localidad francesa de Pornic en 1997. Hoy viernes a las 18:00 horas recibirá el reconocimiento de Hija Adoptiva de Baiona de manos del alcalde Carlos Gómez en un acto que tendrá lugar en los jardines de la biblioteca municipal Sancti Spiritus acompañada de cerca de 30 familiares.

Le encanta la Fiesta de la Arribada, una celebración a la que le cogió el gustillo cuando venía como traductora de la primera teniente alcalde Catherine Pasquier. Ahora no se pierde ninguna edición. Pese a que echa de menos la existencia de una asociación permanente que mantenga vivos los lazos entre la localidad de la Bretaña francesa y la villa marinera, a través de la Asociación de Hermanamiento de Pornic, de la que Savariau forma parte en concreto de la comisión de España, organizó viajes desde el otro lado de los Pirineos, también gestionó jornadas para dar a conocer nuestro folclore que según asegura “tiene similitudes con el de la Bretaña” en una celebración denominada “Le Pardon de Labaule”, además de intercambios como si de una embajadora se tratase. A estas fiestas acudió en varias ocasiones el Grupo de Ballet Folclórico Galego, dirigido por el miñorano Eduardo Alves Dacosta con 44 componentes siempre hospedándose en su domicilio.

Como las mejores historias, la de Savariau nació de casualidad cuando por primera vez acudió con la comitiva francesa para sellar el pacto, estando por aquel entonces Manolo Vilar como alcalde, y se quedó encandilada de este enclave. Hoy en día acude regularmente una media de tres o cuatro veces por año y mantiene el vínculo sellado hace un cuarto de siglo entre los dos municipios. Sin embargo y según relató a este diario, los verdaderos culpables de este enlace que en breve cumplirá sus bodas de plata fueron un matrimonio francés, Marie Pierre y Jean Claude, que estaban de viaje por Portugal. “Para nosotros son como nuestro Cristóbal Colón”, relata entre risas. De regreso a su país natal dieron con Baiona y automáticamente buscaron a Vilar para proponerle el hermanamiento que no dudó en aceptar. A partir de aquí, en 1996, comenzaron los trámites, y en marzo de 1997 la comitiva francesa, entre la que se encontraba Savariau, visitaron la villa para rubricar la unión entre pueblos y presenciar la primera de las muchas Arribadas a las que la premiada sigue acudiendo regularmente.