Una madre de Nigrán pide justicia para su hijo un año después de recibir una paliza

Lupe Comesaña pide justicia para su hijo Nacho, un joven de Nigrán que el 16 de agosto de 2020 sufrió una agresión grupal cuando salía de un local de ocio nocturno en la Rúa dos Pazos. Tras defender a un amigo que chocara casualmente con un chico, un grupo de seis jóvenes comenzó a pegarle. Aunque intentó huir a una zona de monte, sus amigos lo encontraron por el sonido del móvil muy grave, y los médicos temieron por su vida. Su familia asegura que además de las secuelas físicas tiene importantes secuelas psicológicas, hasta el punto de no poder salir de casa. Este lunes día 16, cuando se cumple un año del suceso, convocan una concentración a las 21:00 horas en la Plaza del Concello de Nigrán. “Solo pedimos justicia para que mi hijo pueda vivir”.

“Naco, así te llamamos cariñosamente, sufro por ti y por tu hermana, quería para ti una vida llena de felicidad y la vida se truncó el 16 de agosto del 2020, mejor dicho… te la arrebataron. No estás muerto, no te mataron, no, pero te enterraron en vida, te apagaron la luz que desprendías y cargado de lesiones y secuelas que son difíciles de superar, esperas una justicia que no llega y en el camino ves como tus agresores disfrutan de la vida sin prejuicios ni remordimientos, viven riéndose de lo que han hecho y con la cabeza bien alta, porque de momento, no hay una justicia que se la baje”, cuenta Lupe en una carta publicada en sus redes sociales.

“Sufro por ti y contigo, solo nosotros sabemos lo que estás pasando, solo nosotros, tu familia, vivimos contigo cada segundo de sufrimiento desde hace 1año, me siento impotente de no poder hacer más, de sacarte de ese agujero sin fondo en el que te metieron y en el que peleas contigo mismo por salir de él. Poco a poco fuiste recuperándote de las lesiones físicas, de la operación a la que te sometieron y poco a poco empiezas a recuperar la visión de tu ojo, pero no de la ira y el ensañamiento que acompañaban cada una de las patadas que te dieron esa madrugada, 6 o más contra uno, qué valientes, pensaron que te habían matado y te dejaron tirado en medio de la maleza para que te murieras si no lo habías hecho”, continúa el mensaje.

“Samuel, desgraciadamente, no corrió la misma suerte dentro de la desgracia de una paliza, a él lo mataron, sí, pero cuando escuchaste tan triste noticia, despertó en ti un sentimiento de desahogo, el querer gritar a los cuatro vientos, que tú estás vivo y que quieres justicia… ese día vi la luz, ese día pusieron en nuestro camino un hilo de esperanza para que tú escales ese muro de ese agujero, que ahora empieza a tener fondo, para salir de él… Vamos a por todas Naco… Vamos a por todas!!!”, concluye el relato de Lupe.