Jóvenes de diferentes países explorarán en Nigrán la danza contemporánea como herramienta de inclusión social

19 jóvenes de España, Italia y República Checa participarán en un Intercambio Juvenil financiado por el programa Erasmus+ de la Unión Europea, llamado “Be Tactful”. Tendrá lugar en Nigrán del 10 al 14 de Agosto, con el objetivo de profundizar en la danza como herramienta de inclusión social e integración de la diversidad. El proyecto está organizado por la Asociación de Danza de Gondomar, con el apoyo de la Casa Colorida y el soporte del Concello de Nigrán.

En el proyecto Be Tactful, se promueve la danza como una herramienta de inclusión social, al entender la danza como un lenguaje no verbal y universal del cuerpo y de las emociones, que es común a todas las personas, y capaz de ayudar a transcender las diferencias. El proyecto busca generar un espacio de expresión inclusivo y popular, de crecimiento personal y grupal, de no juicio y no discriminatorio, apto para cualquier cuerpo y cualquier nivel técnico, donde los jóvenes participantes aprendan y ensayen a ser ellos mismos bailando.

El proyecto sigue las innovadoras directrices metodológicas propuestas por el programa Erasmus+ en su vertiente de movilidad juvenil, para fomentar el aprendizaje no formal como medio para transmitir valores europeos. Durante estos 5 días contarán con la formación de profesionales de la danza contemporánea de Galicia con diferentes trayectorias artísticas, que confluyen al trabajar con ella con un enfoque social: como Leodán Rodríguez, Nuria Sotelo, Mikel Aristegui, Juan Cid, Kirenia Martínez, Julia Nicolau, Daniel Álvarez o Cristián Navarro.

Las 19 participantes, de entre 18 y 30 años, con diferentes niveles de experiencia en danza contemporánea, realizarán su residencia artística en la Casa Colorida, a la vez que realizarán su formación en el Auditorio del Concello de Nigrán. Además de mejorar sus competencias artísticas, los jóvenes mejorarán su nivel en inglés y en castellano, y obtendrán más herramientas para lidiar con los problemas y conflictos sociales cotidianos, y mayor conciencia de cómo éstos se manifiestan en su entorno. La experiencia aportará un importante desarrollo socioafectivo, una mayor iniciativa y confianza en sí mismas; y en definitiva un mayor empoderamiento que se transforme en mayor capacidad de colaboración y de establecer relaciones personales de apoyo mutuo, basadas en una cultura de paz, de respeto y de fomento de la diversidad.