La CEMMA detecta malas prácticas de algunos bañistas, navegantes y usuarios del mar respecto de los cetáceos

Cuando una persona quiere llevar a cabo una actividad marítima, lo primero que tiene que conocer es la situación legal y después usar el sentido común.

Acoso estival

Desde hace años las manadas de arroaces, Tursiops truncatus, son perseguidas y acosadas durante el verano desde que sale el sol hasta que se pone. Sobre todo cuando frecuentan los principales puertos deportivos de Galicia, entre ellos destacan Baiona, Combarro, Sanxenxo y Portonovo. Si bien tenemos constancia del buen hacer de muchos navegantes, que cuando detectan la presencia de cetáceos son respetuosos con la legislación vigente, con la presencia de los cetáceos e incluso dan avisos a la CEMMA para llevar el registro de estas especies, ocasionalmente motos acuáticas y embarcaciones deportivas persisten en el acoso a las manadas.

Algunos marineros también arremeten habitualmente contra ellos calificándolos de “plaga”, esta visión, además de falsa, está totalmente distorsionada por unos intereses particulares sin motivo para esas conclusiones.

Hay que tener cuenta que los arroaces fueron tradicionalmente masacrados en toda la costa y que anualmente mueren más de 70 arroaces en toda Galicia por causa de las actividades pesqueras. Además, los arroaces de nuestras costas son los más contaminados de toda Europa y esta situación afecta a su salud. Por lo que los mismos cetáceos tendrían su derecho a reclamar la minimización o el cese de los impactos humanos sobre sus poblaciones.

Humillaciones a CONFI

El caso más sangrante es la situación del arroaz CONFI en la Ría de Muros donde es tratado de una manera humillante e indigna tanto por navegantes como por los bañistas, llevando a cabo actividades ilegales y punibles e incluso con gran riesgo para su salud y su vida.

El verano y los nacimientos

Los arroaces en verano tienen su época de nacimientos. Todos los años son encontrados cachorros muertos que no sobreviven las primeras semanas, se estima que un 20% de los ejemplares nacidos en el año no sobreviven, por lo que esta situación incide negativamente en la población.

Los humanos no tenemos derecho alguno delante de estas especies protegidas y sí deber, los derechos los tienen ellos, a poder vivir libre y tranquilamente en el mar que es su medio desde hace millones de años, donde los humanos no somos más que intrusos.

Protección

El régimen de protección de los arroaces, los cataloga como vulnerables de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero, para el desarrollo del Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial y del Catálogo Español de Especies Amenazadas y en la que se da cuenta asimismo de las prohibiciones expresas reguladas mediante lo Real decreto 1727/2007, de 21 de diciembre, por lo que se establecen medidas de protección de los cetáceos.

Ambas legislaciones establecen prohibiciones expresas en el caso de natación, acoso y molestias deliberadas lo que está sujeto a multas.

Educación ambiental o multas

Para evitar esta problemática lo más importante es la divulgación y la educación ambiental pues solo desde una posición de respeto puede darse un acercamiento al medio marino y a la convivencia. Solo los casos más acuciantes deben ser puestos en manos de las fuerzas del orden y denunciados, entre ellos la persecución, acoso y natación con cetáceos, por lo que se recomienda la denuncia en el 062 directamente.