El curro de Morgadáns reúne un centenar de caballos

Este domingo el público volvió al tradicional curro de Morgadáns. Tras celebrarse el año pasado en otra ubicación y a puerta cerrada, el evento regresó al llamado lugar das Fechaduras, en la ladera del Monte Aloia, en la vertiente orientada cara el Val Miñor. Se trata del primero de los curros que se desarrollan en Gondomar, y en esta edición, pasada por agua, se “bajaron” un centenar de caballos, alrededor de 80 “burras” y una treintena de potros.

Las tareas comienzan cuando los ganaderos juntan a los equinos en la parte alta del monte, para luego bajarlos al recinto, donde entran al “curro” al mediodía. Tras la celebración de la comida campestre, por la tarde, los “aloitadores” son los encargados de separarlos para desparasitarlos, marcarlos, colocarles el chip y cortarles las crines, y posteriormente, volver a dejarlos en libertad.

Esta fiesta, tan antigua como Galicia y conocida como la “rapa das bestas”, se repite cada año en primavera y verano, siendo uno de los espectáculos más genuinos de los que se puede disfrutar en tierras gallegas. El próximo domingo día 27 de junio, será el turno del curro de San Cibrán, en Donas.


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