El alcalde de Gondomar, obligado por ley a convocar el pleno extraordinario solicitado por la oposición

El pasado 9 de diciembre todos los concejales de la oposición de Gondomar firmaron una petición de convocatoria de pleno extraordinario para tratar las mociones que quedaron pendientes de anteriores plenos, así como poder hacer las preguntas y los ruegos que cada grupo municipal considerara. El Reglamento Orgánico Municipal en vigor dice: CAPITULO II.—DEL PLENO ARTÍCULO 8……. La celebración de la sesión extraordinaria la instancia de los miembros de la Corporación no podrá demorarse más de 15 días desde que el escrito tuviera entrada en el Registro General.

“Pues bien, por primera vez en la Historia Democrática de Gondomar y después de la negativa, por omisión, del Alcalde a cumplir con el estipulado en la Ley, tuvo que ser el propio Secretario Municipal por imperativo legal quien convocara el pleno solicitado por todos los concejales de la oposición. Un pleno que a día de hoy está convocado para el próximo 18 de enero. Paco Ferreira sube un escalón más su tono chulesco y despreciativo de la democracia negándose a convocar un pleno extraordinario solicitado por todos los concejales de la oposición”, lamenta Antonio Araújo.

“Es conocida por todos la alergia que el Sr. Ferreira le tiene a los vecinos organizados –continúa el portavoz de Manifiesto Miñor-, negándose a aprobar definitivamente el Reglamento de Participación Ciudadana que duerme el sueño de los justos en un cajón de la Alcaldía, pero nunca pensamos que su desprecio por la democracia y sobre todo a los miles de gondomarenses que representamos los grupos de la oposición (64 votos menos que el PSOE) había llegado a tanto. En más de 40 años de municipalismo democrático y después de pasar 7 alcaldes por la Alcaldía de Gondomar, tuvo que ser un supuesto alcalde socialista que despreciara de este modo el máximo foro de representación popular de nuestro Ayuntamiento”.

Desde Manifesto Miñor se preguntan cuál es el motivo del pánico que le produce al Alcalde el control democrático de los grupos de la oposición. “A no ser que oculte algo y prefiera que no preguntemos. Nosotros cumpliremos con nuestro deber de hacer aportaciones para mejorar la vida de nuestros vecinos y de ejercer el control democrático para lo cual fuimos elegidos, puede estar seguro de eso”.

Por este mismo motivo Manifesto Miñor el pasado mes de diciembre presentó ante la Valedora del pueblo una queja, que fue admitida a trámite, con la idea de frenar estas prácticas, “pues no estamos dispuestos a transigir con este tipo de actitudes y convertirnos en cómplices de la degradación del sistema democrático a nivel local que tanto costó conseguir y alimentando la aparición de nuevos caciques con viejas prácticas políticas que pensábamos que estaban desterradas de Gondomar”, concluye Araújo.