Nigrán otorga el certificado oficial de socorrismo a ocho vecinos

El Ayuntamiento de Nigrán avanza para garantizar la seguridad en las playas del próximo verano al otorgar el certificado oficial de socorrismo a 8 vecinos que ya podrán ejercer como tal al disponer ya del certificado de profesionalidad requerido. Paralelamente, ultima una nueva edición con las mismas características. Fue precisamente con este objetivo de atajar con la dificultad de cada año de obtener titulados para trabajar en los arenales con el que el Ayuntamiento invirtió 15.000 euros en este curso de 10 personas (8 aprobadas) impartido por BIG Formación para ofrecerlo de manera gratuita, circunstancia que repetirá en los próximos meses. La duración total fue de 420 horas y la formación práctica se desarrolló entre la Piscina Mancomunada del Val Miñor y en las propias playas durante este mes de septiembre.

“Lo habíamos programado para obtener titulados este mismo verano, pero ante la crisis del Covid-19 sufrió un ligero retraso ante la dificultad de realizar las prácticas según lo previsto inicialmente”, explica el alcalde, Juan González; quien incide en que anualmente se repite de falta de socorristas con la titulación requerida, “por lo que es importante celebrarlo”, añade. Así, el compromiso del gobierno de Nigrán con la seguridad y calidad asistencial en los arenales y máximo, y ante el insuficiente número de socorristas que se precisan en toda Galicia en la temporada estival el Ayuntamiento tomó esta decisión para atajar este problema en su comarca definitivamente.

“Se trata de un certificado de profesionalidad muy demandado y con un coste económico alto toda vez que el trabajo es muy estacional, motivo por el que hay escasos socorristas con la titulación válida para ejercer su trabajo en las playas, una circunstancia que desde el Ayuntamiento queremos liquidar ofreciendo esta formación de manera gratuita entre nuestros vecinos”, explica González.

En este curso oficial, el alumnado adquiere los conocimientos necesarios para velar por la seguridad de los usuarios de zonas de baño público en espacios acuáticos naturales, de forma autónoma o integrado en un equipo de rescate y socorrismo, velando por la seguridad, previniendo que se produzcan situaciones potencialmente peligrosas realizando una vigilancia permanente y eficiente e intervenido de forma eficaz ante un accidente o situación de emergencia.