El BNG de las comarcas de Vigo y Baixo Miño, contrario a los parques eólicos en O Galiñeiro y en A Groba

El 30 de abril de este año, en medio de la grave crisis sanitaria y socioeconómica provocada por el COVID 19, el Consello da Xunta acordó reactivar la tramitación administrativa de los procedimientos de evaluación ambiental de 975 proyectos industriales que se vieron suspendidos por la declaración del estado de alarma.

Esta decisión fue cuestionada y criticada duramente por el movimiento ambiental y ecologista gallego, que denunció el interés de la Xunta por seguir con la tramitación de proyectos, algunos muy controvertidos y de fuerte impacto ambiental, en pleno estado de alarma y bajo medidas de restricción de movimientos y de distanciamiento social, cuando no están garantizados plenamente los derechos de información y participación pública.

Para el BNG parece que el Gobierno gallego pretende con esta medida procurar atajos y favorecer la tramitación de estos proyectos en una situación de excepción e indefensión de la población afectada y, en el caso de los proyectos de los parques eólicos en las sierras de O Galiñeiro y A Groba, sin tener en cuenta la opinión de las comunidades de montes donde se encuentran. Proyectos de un plan depredador que destruye, degrada y deshace el territorio, en el que prevalecen los intereses de grandes empresas y corporaciones sobre los intereses del vecindario y sobre la defensa del territorio y del medio ambiente.

En el caso concreto de la Serra da Groba los proyectos tramitados implicarían un total de 44 aerogeneradores y 4 subestaciones de transformación y transporte, mientras que en la Serra do Galiñeiro irían 13 torres aerogeneradoras. Hay que tener en cuenta que ambas sierras constituyen unos espacios de grande riqueza natural, patrimonial, arqueológica y paisajística.

Para el BNG la apuesta por energías limpias y renovables como la eólica debe ser compatible en su situación tanto que entorno como con el uso multifuncional del monte, en la búsqueda del menor impacto medioambiental posible. Un nuevo modelo de producción energética a encajar en un plan de ordenación del territorio fruto del consenso entre el gobierno gallego, ayuntamientos y sociedad, que concilie ecología y economía.

En el caso de la Serra do Galiñeiro conviene recordar que el BNG presentó en noviembre de 2012 alegaciones ante la jefatura territorial de Pontevedra de la Consellería de Economía e Industria contra de la instalación de un parque eólico en esta sierra, así como exigieron mediante mociones en los ayuntamientos e iniciativas en el Parlamento Gallego reclamando que se declarara área protegido y su incorporación al Parque Natural del Aloia.

“En este escenario nos encontramos con un Gobierno de la Xunta inoperante que no fue quien de dotar a la Serra do Galiñeiro de la protección legal demandada, a pesar que en 2013 anunció su decisión de ampliar su protección como “espacio natural local” toda vez que descartaba su integración en el Parque Natural del Monte Aloia, hecho este que impediría el desarrollo de cualquiera proyecto de este tipo en la sierra”, lamentan desde el BNG.

En lo tocante a la Serra da Groba la situación de algunos de los aerogeneradores coincidiría dentro, o estaría en los límites, del área propuesta para su inclusión en la Red Natura 2000.

Por todo el expuesto, desde el BNG de las comarcas de Vigo y Baixo Miño manifiestan nuestra posición contraria a los proyectos de parques eólicos en tramitación en la Serra do Galiñeiro y en la Serra da Groba.

Por último, teniendo en cuenta el agravante de que la reactivación de los procedimientos de evaluación ambiental durante lo Estado de Alarma no garantizadora a defensa de los intereses ciudadanas y los derechos de información y participación de la población afectada, exigen la paralización inmediata del efecto de la orden dictada por la Xunta.

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