Con la entrada de la Fase 1 de la desescalada la comarca del Val Miñor volvió a una tímida normalidad marcada por el aumento de la actividad en general. Pese a que ayer fue lunes, el sector hostelero poco a poco se va animando a la apertura de terrazas, en muchos casos sobredimensionadas, aunque todas ellas respetando la distancia entre mesas de dos metros marcada por las autoridades. En el caso de Nigrán los bares que retomaron su actividad se distribuyeron por zonas como Panxón, Playa América o la Plaza del Concello, entre otras.
La tónica se repitió de manera similar en Baiona con la gran parte de los bares todavía cerrados a la espera de retomar la actividad o bien llevando a cabo los preparativos para abrir sus puertas. En la mañana de ayer los lugares abiertos se podían contar con los dedos de una mano en zonas como Sabarís, Avenida Elduayen, Los Tendales o incluso alguno en el casco antiguo.
En el caso de Gondomar los locales con terrazas en funcionamiento se localizaron en zonas como la Plaza Paradela mientras que otros situados en la Plaza Rosalía de Castro o la Alameda estaban con tareas de puesta a punto para reabrir a lo largo de la semana.
De modo similar ocurrió con los comercios de menos de 400 metros cuadrados, lugares de culto o camposantos, en donde la afluencia de personas no fue intensa. Sin embargo esta dinámica no se repitió de la misma manera en espacios deportivos al descubierto, al menos en Nigrán, que amaneció con el complejo deportivo Dunas de Gaifar con un número considerable de aficionados al tenis, llegando por momentos a ocupar el 100% del espacio.



