Malestar con el servicio ofrecido por ATSA

Las líneas de autobús Baiona-Vigo y Gondomar-Vigo de primeras horas de la mañana (7:00 y 7:30) van abarrotadas desde el inicio de la ruta. Un tercio de los pasajeros tiene que hacer el trayecto de pie y no son autobuses preparados para llevar gente de pie: resulta incómodo, no hay barras para agarrarse, no hay espacio para acomodarse, el pasaje va descontento, llegamos tarde…

Es cierto que la empresa no infringe la ley: los conductores cargan rigurosamente el límite máximo de viajeros y reducen la velocidad para minimizar los riesgos. Así y todo, algunos de los autobuses, a causa del peso, van tocando con la vía en cada giro o bache y los cristales se empañan con el calor acumulado, lo cual dificulta la visibilidad.

Desde mi punto de vista, hay tres posibles soluciones:

1. Poner autobuses con mayor capacidad, para evitar que parte de la gente tenga que ir de pie.

2. Poner autobuses habilitados para viajar de pie, equipados con barras, y espaciosos, para que podamos viajar con comodidad.

3. Poner un viaje intermedio, de refuerzo, a las 7:15. Inexplicablemente, en verano, que los autobuses van vacíos, al no haber clases y estar parte de la población de vacaciones, hay rutas cada quince minutos e incluso duplicadas.

Yo comprendo que a la empresa le sale muchísimo más rentable hacer dos viajes a tope que tres a media carga, pero, considerando que tienen el monopolio y que el transporte público está subvencionado, pienso que deberían dar un mejor servicio. El problema lo conocen, porque saben la caja que hacen en esos horarios, y el malestar de los usuarios también lo conocen, porque reciben las quejas a través de los conductores y en la oficina.

Así que sólo les resta buscarle solución.

Ángela I.S. Bravo

Anuncios